Banco Central Turco, Çetinkaya

El Banco Central Turco incrementa sus previsiones de inflación para 2017

El Banco Central de Turquía ha asegurado que tomará todas las medidas para estabilizar la cotización de la lira y frenar los precios, y calificó de ‘’precipitada’’ la rebaja de la calificación de la deuda turca por parte de la agencia Fitch.

El Banco Central de la República Turca (TCMB, por sus siglas en turco) ha anunciado una revisión en sus previsiones de inflación para Turquía de cara a 2017, elevándola hasta el 8% frente al anterior objetivo establecido en el 6,5%, al tiempo que ha asegurado que tomará medidas para estabilizar la lira en los mercados y ha restado importancia a las rebajas de la calificación de deuda por parte de agencias crediticias como Standard & Poor’s y Fitch.

Durante una conferencia de prensa ofrecida en la sede de la entidad en Ankara, el gobernador del TCMB, Murat Çetinkaya, afirmó que para 2019 se alcanzaría un objetivo de inflación del 5%, mientras que se revisaba la previsión de inflación para 2018, que pasa del 5% al 6%. El nuevo objetivo de inflación para 2017 fijado por el TCMB es de entre el 6,6% y el 9,4%, según Çetinkaya, quien también anunció un incremento en la previsión de crecimiento del precio de los alimentos, que pasa del 7% al 9% para este año.

“En el próximo período, las decisiones sobre política monetaria estarán condicionadas a la previsión de inflación”, dijo el gobernador del TCMB, prometiendo tomar todas las medidas que el organismo posee para estabilizar la cotización de la lira turca y frenar la inflación, incluyendo un endurecimiento de su política monetaria.

Respecto a la reciente rebaja de la calificación de la deuda turca por agencias crediticias como Standard & Poor’s (S&P) y Fitch, Çetinkaya se mostró en claro desacuerdo con tales decisiones y aseguró que son precipitadas.

“No puedo decir que esté de acuerdo con las evaluaciones de S&P. Antes de tomar tal decisión (sobre rebajar la nota crediticia), la calificación del impacto debería ser rebajada correctamente, se deberían examinar las tendencias principales durante un período de tiempo, y los efectos posibles de las medidas políticas deberían ser evaluados mediante un análisis técnico… Vemos (por el contrario) que S&P no ha llevado a cabo ninguna de estas tres cosas. Por tanto, tenemos la opinión de que ha sido una decisión precipitada. Creemos que como TCMB, hemos tomado las medidas correctas en el tiempo adecuado”, afirmó Çetinkaya.

La agencia de calificación crediticia Fitch rebajó a última hora del pasado viernes la deuda soberana turca pasando del nivel BBB- a BB+, lo que la coloca en el rango superior dentro de los llamados “bonos basura”, haciendo así que Turquía perdiera su última calificación dentro del grado de inversión tras las anteriores rebajas de calificación de su deuda por parte de S&P y Moody’s, especialmente a raíz del golpe de Estado del pasado julio.

Durante una entrevista concedida el pasado domingo a la cadena CNN Türk, el vice primer ministro turco y portavoz del gobierno, Numan Kurtulmuş, rechazó tales decisiones asegurando que no se corresponden con la realidad de la economía turca ni con los macroindicadores del país. “Cualquier aumento en nuestra calificación (de deuda) no significa que ‘todo es fantástico en la economía turca’. Y este es también el caso para las rebajas (de deuda), puesto que las reducciones de calificación o de previsión (de crecimiento) no deberían ser vistas como ‘estamos muertos o algo parecido’ “, declaró Kurtulmuş.