Banco Central Turco

El Banco Central Turco afirma tener reservas »inagotables» para defender la lira turca

El gobernador de la entidad, Erdem Başçı, afirmó que dispone de reservas prácticamente inagotables para defender en los mercados a la lira turca, que continúa marcando mínimos históricos frente al dólar.

El gobernador del Banco Central Turco (TMB), Erdem Başçı, se mostró el martes firme frente a la depreciación de la lira turca en los mercados asegurando que la entidad que preside dispone de una reserva prácticamente inagotable para defender la divisa nacional de Turquía, que el martes alcanzó un nuevo récord mínimo en el cambio frente al dólar estadounidense.

La lira turca se cambiaba cerca de los 2.02 dólares estadounidenses después de que a última hora del lunes cayese por debajo de los 2 dólares, obligando al TMB a salir en su defensa vendiendo 350 millones de dólares de sus reservas, mientras la Bolsa de Estambul caía un 2,41% tras haber sufrido pérdidas del 1,24% el lunes y del 6% a lo largo de la semana pasada.

Pese a todo Başçı se mostró desafiante ante las fluctuaciones en los mercados y la depreciación que están sufriendo especialmente la rupia hindú y la lira turca, considerándolas circunstanciales y afirmando con rotundidad que las reservas de divisas extrajeras no se acabarán “nunca”, al tiempo que insistía en la política de contención de los tipos de interés.

“El estado actual de la moneda extranjera es temporal. Defenderemos con fuerza el valor de la lira turca”, declaró el gobernador del Banco Central, para quien no sería una sorpresa ver una lira que se cambiase a 1,92 dólares a finales del año. “El Banco Central nunca se quedará sin reservas”, subrayó Başçı, revelando de paso que la entidad que preside dispone de 40.000 millones de dólares –unos 30.000 millones de euros- para defender la moneda turca.

Turquía acusa al Banco Central de la Reserva Federal de Estados Unidos de haber sembrado la incertidumbre en los mercados y desatar un éxodo de capitales de las economías emergentes en Asia, Latinoamérica, Rusia y Sudáfrica, ante la retirada de fondos de los inversores por las nuevas políticas de ajuste monetario más estrictas en Estados Unidos.