Egipto prefiere el modelo saudí al turco

Una encuesta revela que la gran mayoría de los egipcios ven a Arabia Saudí, y no a Turquía, como el modelo a seguir en cuanto al papel que debe jugar la religión en el gobierno y la sociedad de su país.

La mayoría de los egipcios ven a Arabia Saudí, y no a Turquía, como el mejor modelo a seguir para su país tras la revolución que condujo al fin de 30 años de régimen de Hosni Mubarak, y creen que la religión debería jugar un papel mayor en el gobierno y la sociedad como ocurre en el país árabe antes que en un modelo laico similar al turco, según reveló una reciente encuesta conducida en todo Egipto.

El estudio, desarrollado a través de un millar de entrevistas personales entre una muestra representativa de la población adulta egipcia entre el 19 de marzo y el 10 de abril, revela que al ser preguntados por qué país -Arabia Saudí o Turquía- serviría como mejor modelo para definir el papel de la religión en el gobierno egipcio, un 61% de los encuestados respondió a favor de Arabia Saudí frente a sólo un 17% que se decantó por el modelo turco, mientras que un 22% dijo que ninguno de los dos países era un modelo apropiado para el caso egipcio.

Por otro lado un 64% de los entrevistados dijo creer que el Islam juega y debe jugar un papel positivo en la política del país; de hecho y según el muestreo, un 60% se mostró claramente a favor de que las leyes egipcias se rijan estrictamente de acuerdo al Corán, el libro sagrado de los musulmanes, frente a un 32% que defendió la postura de que Egipto debería seguir en general los principios y valores del Islam pero sin ceñirse estrictamente el Corán.

Curiosamente y frente a este panorama en general conservador que da la encuesta de los egipcios, la mayor parte de los entrevistados citaban también como importantes determinados derechos y valores que no existen en Arabia Saudí y sí en Turquía y los países occidentales, como la libertad de expresión, la libertad de prensa, o la igualdad de derechos para las mujeres. El 64% dijo que era muy importante vivir en un país donde la prensa sea libre, y un 61% señaló también a la libertad de expresión.

Esta contradicción por ejemplo se ve al fijarse en aquellos que escogieron a Arabia Saudí, y no a Turquía, como modelo idóneo para el nuevo Egipto: más de un 65% de ellos manifestaron que la democracia es la mejor forma de gobierno, algo que no existe sin embargo en la monarquía saudí, donde el rey es un monarca absoluto y no existe ni un parlamento elegido democráticamente en unas elecciones ni derechos básicos y fundamentales como los que mencionan la gran mayoría de los egipcios encuestados. A su vez destacadas personalidades laicas de Egipto aparecen también como las más valoradas entre la población.

Otro dato que sorprende de este estudio es el hecho de que pese a las numerosas protestas que ha vivido el país en los últimos meses contra la tutela de los militares, que asumieron un gobierno de transición tras la caída de Mubarak, el ejército sigue siendo para la mayoría de los egipcios una de las instituciones más valoradas y se ve positivamente su papel en el poder.

Sin embargo si se compara con los datos de hace un año, se observa una caída en el apoyo a los militares cercana al 10% entre la población; ocurre lo mismo cuando se pregunta a los egipcios por el mariscal Hussein Tantawi, quien asumió de forma interina en febrero de 2011 la Jefatura del Estado como Presidente del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, cuyo apoyo se mantiene en el 63% pero experimenta una notable caída frente a un 90% que reflejaban las encuestas de hace un año.

De cara a la elección del futuro presidente del país, el ex ministro de exteriores egipcio y antiguo presidente de la Liga Árabe Amr Moussa sigue siendo para la mayoría de los encuestados -un 81%- una figura muy popular. Las encuestas le dan de hecho como el ganador más que probable de la carrera presidencial.