Egipto despliega al ejército para contener las protestas, que dejan ya casi 40 muertos

Cerca de 30 personas murieron en Port Said tras las revueltas por la sentencia a muerte de 21 hinchas locales, y 9 más fallecieron el viernes en las protestas con motivo del segundo aniversario de la revolución egipcia.

 

Al menos 26 personas -incluyendo entre ellas varios policías- resultaron muertas el sábado tras las revueltas desatadas en la ciudad portuaria de Port Said, situada a unos 150 kilómetros al noreste de El Cairo, después de que un juez dictara sentencias de muerte para 21 de los acusados por los enfrentamientos ocurridos el año pasado en un estadio de fútbol de la ciudad que dejaron 74 víctimas mortales y un millar de heridos.

Policías militares y vehículos blindados fueron desplegados por las calles de la ciudad mediterránea para contener las protestas, después de que el juez Sobhy Abdel Maguid leyera una lista de 21 nombres que serían «enviados al mutfi», una expresión utilizada en Egipto para referirse a la pena de muerte dado que cualquier condena a la pena capital debe ser revisada por la máxima autoridad religiosa del país. El juez agregó que el resto de sentencias serían emitidas a partir del 9 de marzo.

Un total de 73 personas estaban encausadas por los sucesos acaecidos el 1 de febrero de 2012, cuando hinchadas del Al-Ahli de El Cairo y del Al-Masry (equipo local) se enfrentaron en una batalla campal en el estadio de Port Said durante un encuentro de la liga egipcia, en lo que fue calificado como el peor desastre de la historia del fútbol en Egipto. 74 personas murieron entonces y más de un millar resultaron heridas en lo que muchos testigos describieron como una auténtica «guerra» entre las dos aficiones rivales.

Muchos de los fallecidos -la mayor parte del equipo visitante- fueron aplastados por la multitud, aunque hay testigos que aseguran que otros fueron arrojados desde lo alto de las gradas o asesinados a golpes. La mayor parte de los condenados a muerte son hinchas del Al-Masry, y éstos habían amenazado con protagonizar disturbios si las sentencias de muerte no se distribuían por igual entre los seguidores de ambos equipos.

Con las muertes acaecidas el sábado en Port Said, el número de fallecidos durante los últimos días a causa de la violencia en Egipto se acerca ya a las 40 personas -a las que hay que añadir cientos de heridos-, después de que otras nueve murieran también el viernes en las protestas con motivo del segundo aniversario de la revolución popular que expulsó del poder al ex presidente Hosni Mubarak.

Ocho de los fallecidos -entre ellos un policía- se produjeron en la ciudad de Suez, al sur de Port Said, mientras que el noveno moría de un disparo en la ciudad de Ismailia, a unos 100 kilómetros al norte. En total fuentes médicas y oficiales hablan de 456 heridos en todo el país por la violencia del viernes.

Los manifestantes salieron a las calles protestando contra el actual presidente Mohamed Mursi, al que acusan de haber acaparado el poder para los Hermanos Musulmanes de Egipto y haber traicionado los valores de la revolución que acabó con los 30 años de dictadura de Mubarak. El ejército fue desplegado a primera hora del sábado en Suez y en otras ciudades del país para tratar de restaurar el orden y contener las protestas.