Destituido el jefe de la policía de Estambul tras las detenciones por corrupción

Cerca de una docena de responsables de policía han sido destituidos en los últimos días tras la gran operación del martes que se ha saldado con unos 80 detenidos, incluyendo hijos de tres ministros y destacados funcionarios.

El jefe de la policía de Estambul, Hüseyin Çapkın, confirmó el jueves en un breve comunicado la destitución de su puesto sólo dos días después de la gran operación policial en la que fueron arrestados decenas de personas -incluyendo hijos de ministros y destacados empresarios y políticos- como parte de una investigación por fraudes, sobornos y tráfico de influencias en la administración.

«Soy un funcionario público. Durante cuatro años y medio he servido aquí con honor. Pero ahora se me pide que regrese… Esperemos que venga lo mejor», dijo Çapkın en el comunicado. El gobernador de la provincia anatolia de Aksaray, Selami Altınok, ha sido designado para sustituirle como nuevo jefe la policía de la ciudad.

Alrededor de 80 personas han sido detenidas ya como parte de la operación iniciada el martes y que ha copado la actualidad de los medios de comunicación turcos en los últimos días. Además de Çapkın, un total de seis de sus ayudantes -incluyendo varios jefes de policía que participaron en las detenciones del 17 de diciembre- fueron también destituidos el miércoles; entre ellos estaría el vice jefe de policía Mahir Çakallı, de la Oficina del Crimen Organizado, y el vice jefe de policía Hamza Tosun, de la Oficina de Crímenes Financieros. Ambas estuvieron implicadas a fondo en las investigaciones que concluyeron en las detenciones de los últimos días.

Estas destituciones se producen sólo un día después de que el miércoles otros cinco jefes locales del Departamento de Policía de Estambul fueran destituidos tras la gran redada del martes; entre ellos, según informó el diario turco Hürriyet, estarían los jefes de la división de finanzas y de crimen organizado Yakub Saygılı y Nazmi Ardıç -ambos responsables de dirigir las operaciones del martes- así como el jefe de la división de contrabando Tuğrul Turhal, el jefe de la división de lucha contra el terrorismo Ömer Köse, y el responsable de la división de seguridad pública Ertan Erçıktı.

El vice primer ministro turco no descarta dimisiones en el gobierno

Por otro lado el vice primer ministro turco Bülent Arınç no descartó, en declaraciones realizadas el jueves a la prensa desde Ankara, que los ministros cuyos hijos están implicados en las investigaciones por corrupción puedan dejar sus cargos «si se ven implicados en un crimen».

«Creemos que nuestros ministros son inocentes. Pero eso no significa que vayamos a protegerlos si están implicados en un crimen que afecte a sus hijos. Ellos pueden pedir irse o nuestro primer ministro puede pedírselo. Pronto veremos lo que van a hacer», dijo Arınç.

El primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan, que se enteró de las operaciones del martes prácticamente por la prensa, aseguró por su parte durante unas declaraciones a los medios realizadas el miércoles que había en marcha una «operación sucia» contra el gobierno llevada a cabo por «algunos círculos dentro y fuera de Turquía», en lo que pareció una referencia clara aunque sin citarlo expresamente al movimiento religioso Gülen, infiltrado en distintas esferas de la vida pública y que muchos analistas creen que estaría actuando en represalia por la decisión del ejecutivo de cerrar las «dershane» o escuelas privadas de las que Gülen obtiene importantes fondos.

Despedida una periodista que pidió la dimisión de los ministros implicados

Mientras tanto la periodista turca Nazlı Ilıcak era despedida el miércoles del conocido diario «Sabah» -afín al primer ministro Erdoğan y su partido AKP- tras criticar el día antes en el canal de televisión CNN Türk a los tres ministros cuyos hijos han sido detenidos en la macro operación del martes.

Ilıcak dijo durante un programa informativo de la cadena que los tres ministros deberían dimitir de sus cargos por el escándalo. El miércoles la dirección del periódico le informaba de su despido alegando un «conflicto de ideas», según indicó la propia periodista al diario Hürriyet.