Decenas de muertos por un atentado suicida en el ministerio de defensa de Yemen

Un doble ataque suicida de islamistas vinculados a Al-Qaeda contra el complejo ministerial causó el jueves al menos 25 muertos en la capital, según fuentes de seguridad de Saná.

Un ataque múltiple contra el complejo del ministerio de defensa de Yemen en la capital, Saná, que incluyó un terrorista suicida y una docena de hombres armados, dejó el jueves un balance provisional de al menos 25 muertos incluyendo tres extranjeros.

Fuentes de seguridad del país, ubicado en el extremo meridional de la península arábiga, elevaron la cifra de muertos en el ataque terrorista a 25, después de que anteriormente el propio ministerio de defensa yemení la hubiera situado en 20. Entre los fallecidos habría seis médicos, tres de ellos extranjeros -un venezolano y dos filipinos- así como cinco pacientes, uno de ellos un juez.

La acción estuvo claramente coordinada, con un terrorista suicida que condujo un vehículo cargado de explosivos en primer lugar contra el complejo ministerial produciendo graves daños en un hospital ubicado en su interior, así como en varias viviendas y oficinas cercanas. La brutal deflagración reventó la entrada oeste del ministerio de defensa y permitió que un segundo vehículo con una docena de militantes entrara abriendo fuego indiscriminadamente, llegando a ocupar el edificio del hospital hasta que las fuerzas de seguridad yemeníes lograron retomarlo.

Yemen, uno de los países árabes más pobres, atraviesa una difícil transición política desde que el anterior presidente Ali Abdullah Saleh abandonara definitivamente el poder en febrero de 2012, tras 33 años en el cargo y multitudinarias protestas en su contra que causaron numerosos muertos. El proceso debería culminar en la elaboración de una nueva constitución, así como elecciones parlamentarias y presidenciales en febrero del próximo año, pero aún existen múltiples obstáculos en el camino y no está claro que puedan cumplirse los plazos.

La rama de Al-Qaeda en Arabia (AQAP), considerada por la inteligencia estadounidense como la más peligrosa del grupo yihadista, ha estado combatiendo al gobierno yemení en el sur del país y en la capital. Yemen se enfrenta no sólo a la amenaza de una nueva secesión del sur y a los radicales islamistas de AQAP, sino también a las continuas luchas tribales en el norte entre sunníes y chiíes.