Decenas de miles de personas reciben a Erdoğan a su llegada a Estambul

El primer ministro turco fue recibido por una multitud de seguidores a su llegada al Aeropuerto Internacional Atatürk, donde exigió el fin de unas protestas “que se han convertido en vandalismo”.

Decenas de miles de personas inundaron en la madrugada del viernes el Aeropuerto Internacional Atatürk de Estambul para dar la bienvenida al primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan, que regresaba de una gira iniciada el lunes por varios países del Magreb tras varios días en los que se han sucedido las protestas iniciadas la semana pasada en el Gezi Park contra la remodelación de la emblemática Plaza Taksim.

En una aparente demostración de fuerza de su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), Erdoğan pronunció un discurso ante las decenas de miles de personas subido al autobús que le transportaba desde el aeropuerto, mientras sus seguidores –que colapsaron los accesos por carretera al aeropuerto- coreaban su nombre.

El primer ministro y líder del AKP exigió el fin inmediato de las protestas por el Gezi Park y volvió a referirse a los participantes en las manifestaciones como “vándalos” y miembros de “grupos terroristas”, advirtiendo además que tomaría medidas contra aquellos que apoyan estas acciones.

“Estas protestas deben acabar inmediatamente… La policía está cumpliendo con su deber. Estas protestas, que se han convertido en vandalismo y en una completa ilegalidad, deben terminar de inmediato”, dijo Erdoğan ante la multitud. “Ninguna fuerza salvo Dios puede detener el crecimiento de Turquía”.

“Habéis actuado con dignidad y sentido común durante los últimos diez días (de protestas). Ahora nos iremos desde aquí directamente a nuestras casas. No tenéis potas y sartenes en vuestras manos, ¿verdad?”, declaró Erdoğan ante los miles de seguidores de su partido, refiriéndose a las protestas en forma de “caceroladas” que se han popularizado durante los últimos días en muchos barrios de Estambul y otras ciudades.

“Nosotros no tenemos nada que ver con la violencia y el vandalismo. El secreto de nuestro éxito no es la tensión ni la polarización. Nos mantenemos fuertes, pero nunca hemos sido inflexibles… Estamos juntos, estamos unidos, somos todos hermanos”, subrayó el líder del AKP.

“Ellos dicen que yo soy el primer ministro sólo del 50% (que me han votado). Eso no es cierto. Hemos servido a la totalidad de los 76 millones (de habitantes de Turquía), desde el Este hasta el Oeste”, afirmó el primer ministro. “Nunca hemos estado a favor de crear tensiones y polarizaciones, pero no podemos aplaudir la brutalidad”, agregó.

Al mismo tiempo que Erdoğan se daba un baño de masas a su llegada a Estambul, miles de manifestantes contra el gobierno se congregaron en ciudades como Estambul y Ankara a la espera de oír las declaraciones del primer ministro a su regreso a Turquía. “Dimite Tayyip” gritaban algunos de los presentes en la emblemática Plaza Taksim, que se ha convertido en icono de las manifestaciones de los últimos días, mientras en el Kuğulu Park de la capital turca –otro escenario que ha congregado las protestas en Ankara- los participantes en la concentración cantaban el himno nacional y coreaban eslóganes contra el gobierno.

Erdoğan ha arremetido también en las últimas horas contra aquellos que apoyan las protestas contra su gobierno, acusándoles de “provocar” a los manifestantes. Poco antes de volar a Estambul desde Túnez volvió a afirmar además que había grupos terroristas implicados en la organización de las protestas y que sus miembros habían sido identificados. “Aquellos que se llaman a sí mismos periodistas, artistas o políticos, han abierto el camino de forma muy irresponsable hacia el odio, la discriminación y la provocación”.

El primer ministro se refirió también, aunque sin nombrarlo específicamente, al director general del Garanti Bank de Turquía, Ergun Özen, quien ha expresado su apoyo a los manifestantes. “Si el director general de un banco expresa apoyo por aquellos que organizan este vandalismo, nos encontrará frente a él”, dijo Erdoğan después de que Özen afirmara en defensa de las protesta que él era también uno de los “saqueadores”.