Decenas de detenidos y heridos tras las protestas en la plaza Taksim de Estambul

La policía antidisturbios reprimió con dureza la protesta de miles de personas concentradas en el corazón de Estambul en defensa del Gezi Park de la Plaza Taksim, que quedó convertida en una zona de guerra.

Al menos 63 personas fueron detenidas y decenas más heridas a causa de las protestas que se desencadenaron el viernes en los alrededores de la emblemática plaza Taksim de Estambul, que empezaron como una protesta pacífica para evitar la tala de unos árboles y que degeneró en una multitudinaria manifestación contra el gobierno.

Miles de manifestantes se unieron el viernes a las protestas que en los últimos días se han venido desarrollando de forma pacífica en el Gezi Park de Taksim para evitar que las excavadoras se llevaran por delante los últimos árboles de la zona, donde un proyecto municipal pretende reconstruir unos antiguos cuarteles otomanos y erigir un centro comercial.

Lo que empezó a principios de esta semana como una acampada en el parque con algunas decenas de activistas se convirtió el jueves en una manifestación a la que se unieron cientos de personas en contra del controvertido proyecto. La actuación policial, que dispersó la acampada y a los activistas empleando gas lacrimógeno y pimienta, impidió que la protesta continuara pero degeneró en enfrentamientos con las fuerzas del orden.

La protesta se reanudó sin embargo desde primeras horas de la mañana del viernes, con miles de manifestantes concentrándose en los alrededores de Taksim y del Gezi Park en el cuarto día de protestas, mientras el gobierno insistía en seguir adelante con los planes de remodelación del lugar que considera necesarios para aliviar la congestión de tráfico de la zona. La policía llevó a cabo varias actuaciones contundentes contra las personas concentradas en el lugar, que sin embargo se resistieron a abandonar los alrededores de Taksim e insistían en acceder al Gezi Park.

Al menos 11 de los heridos el viernes fueron trasladados a hospitales de la zona, y uno de ellos, una mujer turca de origen marroquí, se encontraba en estado grave según informó el gobernador de Estambul. Entre los heridos hubo incluso periodistas, reporteros gráficos y diputados de la oposición que habían acudido a secundar la protesta.

El ministro del interior Muammer Güler defendió la actual policial llevada a cabo el jueves y viernes por la policía afirmando que los agentes no habían tenido más opción que reprimir las protestas. “La policía no tuvo otra opción que dispersarlos, cuando la gente insistió en entrar en un área aunque se les había dicho que no entraran”, dijo Güler ante un grupo de reporteros en la capital de Turquía, Ankara. El ministro no obstante añadió posteriormente que se había abierto una investigación sobre las denuncias de uso desproporcionado de la fuerza por parte de la policía antidisturbios.

El movimiento en defensa del Gezi Park, que ha ido creciendo a lo largo de la semana, ha llegado incluso a unir a las tres aficiones ultra-rivales de los equipos de fútbol del Galatasaray, Fenerbahçe y Beşiktaş, que anunciaron a través de las redes sociales que acudirían juntas el viernes a Taksim en apoyo de las protestas.

Los activistas continuaron también durante el viernes llamando a la movilización con hashtags en redes sociales como Twitter como “OccupyGezi” o “DirenGeziParki” (“Gezi Park resiste”): este último llegó a convertirse en un trending topic en Twitter a nivel mundial a lo largo del día.

Medios de comunicación de todo el mundo difundieron con todo tipo de titulares a última hora del viernes lo ocurrido en Taksim, con titulares que incluso en el caso del canal de televisión Al-Jazeera hacían referencias a una hipotética “Primavera Turca”. Las imágenes de televisión mostraban una escena irreconocible de la Plaza Taksim y de la principal vía que parte del lugar, la Avenida İstiklal, envuelta en una cortina de humo por el uso masivo de gas lacrimógeno a través de la cual se podían atisbar barricadas improvisadas, contenedores volcados, y algunos objetos e incluso ventanas cercanas ardiendo. La escena parecía más la de una zona de guerra que la de una de las avenidas peatonales más turísticas de Estambul.

A última hora del viernes se habían organizado protestas en solidaridad con los activistas de Taksim en otras grandes ciudades como Ankara o İzmir, en las que participaron principalmente jóvenes afines al partido opositor CHP. Los sucesos en Taksim fueron además portada de muchos informativos y debates de cadenas de televisión turcas, además de relatarse en los telediarios de otros países. El viernes por la noche había convocada una nueva protesta en Taksim, donde a punto de cumplirse la media noche grupos de manifestantes se enfrentaban con piedras y otros objetos a la policía que custodiaba el lugar.

Críticas a la actuación policial

La actuación de la policía y la respuesta del gobierno turco fue objeto de numerosas y duras críticas  a lo largo del viernes, con muchas organizaciones sociales y civiles de Turquía así como destacas figuras intelectuales condenando el uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes. Incluso personalidades de la sociedad turca que se habían mostrado a favor del proyecto criticaron la respuesta policial, destacando que su actuación había hecho perder legitimidad a quienes defendían la reforma del parque.

Amnistía Internacional fue una de las primeras organizaciones internacionales en condenar el viernes la actuación de los agentes, manifestando en un comunicado que las autoridades turcas debían ordenar a la policía que cesase el uso excesivo de la fuerza contra las protestas pacíficas en Estambul e investigar de inmediato las denuncias de abusos.

Öztürk Türkdoğan, responsable de la ONG turca de defensa de los derechos humanos İHD, dijo que lo ocurrido en Taksim no podía definirse como un uso asimétrico de la fuerza. “Esto es una práctica típica de un estado policial. Una típica manifestación de autoritarismo. Las personas del gobierno dicen que han tomado una decisión, y no reconocen los derechos e otros a mostrar sus reacciones democráticas contra tal decisión”.

Desde la Unión Europea llegaron también mensajes de preocupación por los sucesos en Estambul. “Estoy preocupada por los recientes acontecimientos en la Plaza Taksim, donde las organizaciones internacionales de derechos humanos han informado de un uso excesivo de la fuerza contra manifestantes pacíficos”, declaraba la europarlamentaria Ria Oomen-Ruijten, responsable de elaborar los informes sobre Turquía. La Comisión Europea emitió también un comunicado condenando “cualquier uso excesivo y desproporcionado de la fuerza” y recordando “la importancia de garantizar los derechos fundamentales, incluyendo la libertad de expresión y de reunión” tal y como se definen por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Buenas noticias para los manifestantes

Pese a la dureza de la actuación policial, los activistas en defensa del Gezi Park de Taksim recibían el viernes una buena noticia después de que un tribunal administrativo decretara la suspensión de las obras proyectadas en la zona.

El histórico cuartel de artillería (“Topçu Kışlası”) de época otomana es uno de los proyectos estrella del gobierno del AKP para Estambul, y según anunciaba el primer ministro Erdoğan recientemente la reproducción del antiguo edificio será convertida en un centro comercial con posibilidad de servir también para usos sociales.