Continúan los enfrentamientos entre el PKK y las fuerzas de seguridad turcas en Hakkari

Al menos cinco militares turcos murieron el miércoles en la provincia suroriental de Hakkari en combates con miembros del grupo terrorista PKK, que horas antes intentaron volar por los aires un vehículo militar.

 

Al menos cinco miembros de las fuerzas de seguridad turcas resultaron muertos y otros siete fueron heridos en combates con el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en la conflictiva provincia fronteriza de Hakkari, en el extremo sureste del país, según informó la prensa turca. 

El ataque se produjo cuando los terroristas hicieron estallar al menos cuatro minas terrestres colocadas en la carretera entre las localidades de Bağlar y Zorgeçit al paso de un convoy militar, tras lo cual abrieron fuego inmediatamente contra los soldados que viajaban en él. Al menos 16 miembros del PKK murieron en los enfrentamientos, según las mismas fuentes.

Estos combates se producen después de que miembros del PKK hicieran estallar una mina terrestre por control remoto al paso de un vehículo militar por una carretera comarcal en la misma provincia, un método habitualmente utilizado por este grupo terrorista para atentar contra las fuerzas de seguridad turcas.

El atentado, que no causó víctimas, se produjo a última hora de la tarde del miércoles en el distrito de Şemdinli, foco de intensos enfrentamientos en las últimas semanas con grupos de miembros del PKK que se infiltran desde las montañas del vecino Irak, donde el grupo armado tiene sus principales bases desde las que realiza incursiones en territorio turco.

Precisamente el martes por la tarde al menos una decena de cazas F-16 del ejército turco despegaban de la base aérea de la 2ª Comandancia de las Fuerzas Aéreas en Diyarbakır y bombardeaban varias instalaciones del PKK en las regiones montañosas de Zap y Khakurk, en el norte de Irak.

Según informó la prensa turca la operación se prolongó durante toda la jornada del martes hasta bien entrada la noche, y se produjo al día siguiente del atentado con coche bomba que sacudió a última hora del lunes la ciudad de Gaziantep -al sureste de Turquía- causando 9 víctimas mortales y decenas de heridos, y cuya autoría se atribuyó al PKK o a alguna de sus ramificaciones.