Cinco miembros del PKK muertos en combates con las fuerzas de seguridad turcas

La escalada de tensión en el sureste de Turquía, donde el PKK ha intensificado sus ataques en las últimas semanas, coincide con informaciones de una posible mediación del presidente iraquí para lograr que el grupo terrorista declare un alto al fuego inmediato.

Al menos cinco miembros del grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) resultaron muertos el lunes en el transcurso de varios enfrentamientos con las fuerzas de seguridad turcas en el este y sureste del país, según informaron diversos medios de comunicación de Turquía.

Según informó la televisión pública turca (TRT), tres terroristas murieron el lunes por la mañana durante combates que se produjeron en la localidad de Çukurca, en la conflictiva provincia fronteriza de Hakkari, ubicada en el extremo sureste del país.

En otro incidente similar, otros dos miembros del PKK fallecían en enfrentamientos con miembros de las fuerzas de seguridad turcas cerca del Valle de Tendürek Dağı, ubicado en el distrito de Diyadin de la provincia de Ağrı, en el este de Anatolia y fronteriza con Irán.

Según informó la agencia de noticias Cihan, gendarmes turcos localizaron a un grupo de terroristas del PKK que venían siguiendo desde hacía varios días tras haber perpetrado el pasado viernes un atentado contra un cuartel de la comandancia de la gendarmería en Diyadin. Los gendarmes dieron el alto a los miembros del grupo armado y les exigieron su rendición, a lo que los militantes del PKK respondieron abriendo fuego. De inmediato se inició un intenso tiroteo en el transcurso del cual fallecieron los dos presuntos terroristas, según indicó Cihan.

El PKK han intensificado sus ataques contra las fuerzas de seguridad turcas en los últimos meses coincidiendo con la mejora de las condiciones climatológicas en la región. En la última semana al menos cuatro miembros de las fuerzas de seguridad turcas han muerto en diversos ataques, y han sido secuestrados varios civiles y habitantes de la región este y sureste de Turquía, donde opera principalmente esta organización armada incluida en la lista de grupos terroristas por la Unión Europea y Estados Unidos, si bien tiene sus principales bases en las montañas del norte de Irak fronterizas con Turquía, desde donde realiza incursiones en territorio turco.

Precisamente el lunes varios diarios de Turquía se hacían eco de una información según la cual el presidente iraquí Jalal Talabani, quien es de origen kurdo, estaría manteniendo negociaciones con el PKK para tratar de convencer a sus líderes de declarar un alto al fuego inmediato para evitar una escalada de tensión en la región, y especialmente entre Turquía y su vecina Irak. El vice primer ministro turco Beşir Atalay pareció confirmar veladamente esta posibilidad después de admitir el fin de semana que «hay puestas en marcha negociaciones que incluyen incluso que el PKK deponga las armas en el norte de Irak».