China podría renunciar a su política de hijo único

El gigante asiático podría permitir a las parejas tener un segundo hijo ante el progresivo envejecimiento de su población.

 

Las autoridades chinas están estudiando la posibilidad de reformar su política de hijo único que prohíbe la concepción de un segundo niño a causa del rápido envejecimiento que está experimentando la población del gigante asiático, y que amenaza la competitividad económica del país.

Según informó el miércoles el ex jefe de la Comisión de Planificación Familiar, Zhang Weiqing, una de las áreas en las que se podrían implantar estos cambios, son los criterios para permitir que las parejas residentes en zonas urbanas puedan tener un segundo hijo. Actualmente en las ciudades chinas sólo las parejas en las que ambos miembros sean hijos únicos están autorizados a tener dos niños; sin embargo con los cambios previstos estos requisitos podrían relajarse de modo que sólo uno de los padres deba ser hijo único para que la pareja pueda concebir un segundo hijo. 

Zhang explicó que varias instituciones están redactando propuestas similares para abordar este problema, aunque subrayó que los cambios serán graduales y tendrán en cuenta la evolución demográfica de las distintas regiones. En este sentido, la nueva política de planificación familiar china podría llevarse a cabo primero en las zonas «más productivas económicamente» y que afrontan mayores problemas demográficos, como una población demasiado envejecida y un gran flujo de inmigrantes procedentes de áreas rurales.

Los expertos llevan tiempo advirtiendo que la política de hijo único -salvo en el ámbito rural, donde se permite tener un segundo hijo si la primogénita es niña- introducida en 1979 por Pekín para frenar el crecimiento demográfico, está causando un progresivo envejecimiento de la población que amenaza la competitividad futura del país de 1.340 millones de habitantes, y podría suponer un grave problema social y económico en años venideros. Actualmente la media del número de hijos por mujer es del 1,7%, frente al 2,1% que se considera necesario para mantener el nivel de población. 

La política del hijo único en China está detrás del elevado número de abortos y esterilizaciones forzosas en el país, según han denunciado diversas organizaciones de derechos humanos, pese a que las autoridades chinas siempre han negado estas prácticas.