China admite al menos 14 muertos por el rebrote de violencia en Xinjiang

El gobierno chino reconoció el miércoles la muerte de al menos 14 «alborotadores» de etnia uigur en la conflictiva provincia fronteriza de Xinjiang (Turquestán oriental), escenario ya hace dos años de disturbios.

El gobierno chino reconoció el miércoles la muerte de al menos 14 «alborotadores» de etnia uigur en la conflictiva provincia fronteriza de Xinjiang (Turquestán oriental), escenario ya hace dos años de disturbios que dejaron cientos de muertos.

La versión oficial de Pekín, que no se ha dado a conocer hasta dos días después de que se produjeran los hechos, relata que la policía abrió fuego contra un grupo de «alborotadores» que habían asaltado una comisaría en la provincia autónoma de Xinjiang, en el extremo occidental de China y donde habita la etnía uigur, de confesión musulmana y cuyos lazos históricos y culturales se vinculan con los pueblos turcos.

La agencia oficial china Xinhua relató que en los disturbios, que tuvieron lugar en la ciudad de Hotan -al suroeste de la provincia- murieron dos personas secuestradas por estos «alborotadores» y un policía. En un primer momento las autoridades habían hablado de sólo cuatro muertos, y que éstos se habían producido durante un ataque por parte de «terroristas» contra una comisaría de la ciudad.

Sin embargo la oposición uigur en el exilio afirmó el martes que la policía había abierto fuego contra una manifestación de uigures que protestaban pacíficamente por la desaparición de varias personas de esta etnia detenidas por las autoridades chinas, y que el número de víctimas ascendía al menos a 20 muertos y 12 heridos de gravedad. El Congreso Mundial Uigur (WUC), con sede en Alemania, añadió además que los hechos no se produjeron en una comisaría sino en un bazar cercano. «China califica de terrorista a cualquiera que intenta protestar», declaró Dilxat Raxit, del WUC.

El Congreso Mundial Uigur añade que más de 70 personas han sido arrestadas por la policía y que se ha impuesto la ley marcial en Hotan. Las autoridades chinas también han bloqueado las carreteras que van a la ciudad y el acceso a informaciones sobre el suceso en internet.

Precisamente la Federación Internacional de Periodistas (IFJ) pidió el miércoles al gobierno chino que permita a los medios extranjeros informar sobre el conflicto en la región musulmana de Xinjiang. En un comunicado la asociación de profesionales insta a las autoridades de esa provincia autónoma china a «permitir que los medios informen con libertad sobre conflictos que son de urgente interés público». Según asegura la IFJ, los medios chinos sólo pueden publicar la información difundida por la agencia oficial Xinhua, ya que las autoridades «no permiten informaciones independientes».

Este nuevo conflicto en la provincia de Xinjiang tiene lugar después de hace aproximadamente dos años una serie de disturbios étnicos en la capital, Urumqi, entre los colonos chinos de etnia Han y los habitantes locales de etnia uigur causara al menos 200 muertos y 1.700 heridos según cifras oficiales chinas, aunque la oposición uigur en el exilio habló entonces de más de un millar de fallecidos, la mayoría uigures, que se han convertido en minoría en las ciudades de la provincia merced a la política de asentamiento de inmigrantes chinos que lleva a cabo Pekín en esta y otras regiones como el Tibet.