Bildu respalda las negociaciones entre el gobierno turco y el PKK para poner fin a la violencia

Una portavoz de la formación abertzale contestó a las preguntas de Hispanatolia tras la polémica resolución del parlamento vasco sobre el PKK, que suscitó las protestas de la embajada de Turquía en España.

 

El pasado 21 de marzo Abdullah Öcalan, que desde 1999 cumple cadena perpetua en Turquía como líder del grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), hizo público un histórico mensaje de paz con ocasión de la celebración de la festividad del Nevruz instando a los actuales dirigentes del PKK a abandonar la lucha armada y retirarse de las fronteras de Turquía, para iniciar un proceso de lucha política por sus objetivos dentro de las instituciones democráticas de Turquía.

A raíz del nuevo proceso de negociaciones iniciado a finales de 2012 en Turquía entre el gobierno del partido AK y el PKK (incluido en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea y Estados Unidos), la cuestión vasca y el proceso de cese de la lucha armada de ETA en España, que en los últimos años había sido seguido con interés desde Turquía, ha cobrado un renovado interés en el país euroasiático por los paralelismos y los modelos que puedan extrapolarse de ambos procesos.

Desde Hispanatolia hemos querido preguntar por estos últimos acontecimientos a todos los partidos políticos con representación en el parlamento del País Vasco, especialmente a raíz de la polémica surgida el pasado mes de marzo entre la cámara vasca y la embajada turca en España por la carta enviada por la embajadora Ayşe Sinirlioğlu contra una resolución que condenaba a Turquía; dicha misiva fue criticada como una “injerencia externa” por representantes del PNV y EH Bildu además de por la propia presidenta del parlamento, Bakartxo Tejeria, quien defendió la legitimidad de la propuesta, que finalmente fue aprobada con los votos nacionalistas el 5 de marzo.

La primera respuesta nos ha llegado por boca de Maite Ubiria, responsable de Relaciones Internacionales de SORTU (una de las formaciones que integra EH Bildu en el parlamento de Euskadi), cuyos comentarios reproducimos a continuación.

 

– ¿Qué opina sobre este proceso iniciado en Turquía, donde además este año está previsto que se apruebe una nueva Constitución que deje atrás la actual, fruto del golpe de estado de 1980?

Nuestra formación política mantiene una posición activa de respaldo a la vía universal de resolución de los conflictos, que pasa por el diálogo, el acuerdo y la profundización democrática. Tal es la apuesta que mantenemos en nuestro país, y ese compromiso es trasladable a otras naciones que, como la nuestra, reclaman el reconocimiento a existir y a determinar libremente su futuro.

El pueblo kurdo tiene derecho a vivir en paz y en democracia, porque esa es la voluntad de sus ciudadanos. El incipiente diálogo abordado entre representantes del gobierno y el PKK se ha visto respaldado por la declaración de un alto el fuego por esta última organización.

A nadie se le oculta la importancia de esa decisión, aunque también es evidente que ese avance, saludado por el gobierno de Ankara, debe servir para allanar el camino a un proceso de diálogo integral, que permita alcanzar un acuerdo satisfactorio para todas las partes.

El reconocimiento de los derechos del pueblo kurdo permitiría encauzar un conflicto largo y doloroso. Ese acuerdo, en pura lógica, debería tener su reflejo en el ordenamiento jurídico-político de Turquía. En todo caso, no nos corresponde a nosotros pronunciarnos sobre ese proceso de reformas ni sobre la naturaleza de unos cambios que deberán juzgar los ciudadanos de dicho estado.

Un acuerdo político tendría, finalmente, consecuencias positivas para una región particularmente convulsa, al asentar la vía democrática como el mejor modo para superar los problemas.

 

– ¿Cree que hay similitudes entre este proceso y el iniciado en España para el fin de la lucha armada de ETA, y concretamente con el espíritu del Pacto de Ajuria Enea?

Cada nación debe encontrar las soluciones que mejor se adaptan a su situación y por ello no se pueden trasladar los modelos ni menos aún caer en mimetismos a la hora de analizar los procesos de resolución de conflictos.

El pueblo vasco lleva décadas tratando de encontrar una solución que le acerque a un escenario de paz y libertad. En ese camino, ha habido diferentes hitos y se han ensayado metodologías diversas.

El acuerdo que menciona responde a un tiempo político concreto y más que con una apuesta de resolución del conflicto, el Pacto de Ajuria Enea guarda estrecha relación con la estrategia del Estado español para enfrentar en los ámbitos político, policial, mediático y social a la izquierda independentista.

Con posterioridad al mismo se han producido procesos de solución como el sudafricano o el irlandés que han incorporado nociones como la del diálogo sin exclusiones que son un ingrediente esencial en el proceso abierto en Euskal Herria.

A día de hoy, la sociedad vasca avala una solución democrática y respalda un acuerdo político que cuente con la garantía añadida del respaldo de la comunidad internacional. La hoja de ruta diseñada en la Declaración de Aiete mantiene toda su vigencia, a pesar de que los estados español y francés no se hayan comprometido hasta la fecha con una propuesta de resolución que cuenta con un amplio respaldo social y político.

 

– ¿Consideraría positiva la posibilidad de que el parlamento vasco emitiera una resolución respaldando este proceso de paz en Turquía? ¿Estaría su formación dispuesta a presentar y/o apoyar una resolución en este sentido?

Euskal Herria Bildu presentó, de hecho, una moción en la que la coalición expresaba su apoyo al proceso de diálogo entre el Gobierno de Turquía y los representantes del pueblo kurdo. En ese texto se abogaba por ese proceso de diálogo y se expresaba el deseo de que el mismo se tradujera a la postre en “el reconocimiento de la realidad nacional de Kurdistán, así como con el compromiso efectivo del respeto de todos los derechos humanos de todas las personas y la garantía de los principios democráticos de todas las partes en conflicto”.

El Parlamento de la Comunidad Autónoma Vasca aprobó esa moción, el pasado 5 de marzo, con los votos favorables de PNV y EH Bildu.

Esa propuesta de resolución se aprobó, por tanto, con antelación a la histórica declaración de Newroz, si bien el motivo concreto que llevó a presentar el texto fue mostrar la repulsa de la Cámara a la muerte de tres representantes kurdas en París. La moción causó un hondo malestar en la Embajada turca en Madrid. De hecho, la embajadora de Turquía intervino para que no se tratase este asunto en la Cámara, lo que dio lugar a la queja de varias formaciones políticas vascas ante dicha “injerencia” en la actividad del Parlamento.

Nuestra formación reitera su solidaridad hacia el pueblo kurdo y mantiene su disposición a apoyar sus esfuerzos por construir una paz justa y duradera.

Del mismo modo esperamos que ese y otros procesos de resolución o de libre determinación -Colombia, Escocia…- sirvan de inspiración a los gobernantes españoles y franceses y les ayuden a incorporarse al camino de las soluciones democráticas que reclama el pueblo vasco.