Aumenta a tres el número de fallecidos por las protestas pro PKK en Yüksekova

Bemal Tokçu, de 20 años de edad y buscado por la policía por vínculos con el grupo armado, fallecía el miércoles en un hospital de la provincia oriental de Van.

La cifra de muertos por los violentos enfrentamientos que tuvieron lugar el pasado viernes entre policía turca y simpatizantes del PKK en el distrito de Yüksekova -considerado un bastión ideológico del grupo armado- de la provincia fronteriza de Hakkari, aumentó a tres personas tras la muerte de un joven de 20 años de edad que permanecía hospitalizado.

Bemal Tokçu, de 20 años de edad, fallecía el miércoles en un hospital de la provincia oriental de Van a causa de las heridas recibidas durante los duros choques con la policía antidisturbios, en el transcurso de una manifestación en la que un grupo de unas 200 personas protestaba por supuestos actos de vandalismo contra varias tumbas de miembros del PKK, un extremo que fue negado por las autoridades locales.

Según informó la prensa turca, Tokçu estaba siendo buscado por la policía acusado de participar en actividades vinculadas al terrorismo. La oficina del gobernador de Hakkari indicó así mismo que el fallecido, que había estado ingresado anteriormente en un hospital de Yüksekova con una identidad falsa, estaba perseguido por sus vínculos con las actividades del PKK en áreas rurales de la región.

Las autoridades turcas culpan a la gran violencia empleada por un grupo de una treintena de manifestantes -que arremetieron contra los agentes con explosivos caseros y material pirotécnico- de los sucesos del viernes, y la policía ha difundido imágenes de las dos víctimas hasta la fecha, Veysel İşbilir de 34 años y su sobrino Mehmet Reşit İşbilir de 32, portando armas de fuego durante los incidentes.

Desde entonces las tensión ha alcanzado cotas no vistas en meses en la región. El domingo un policía y un periodista resultaban heridos por las protestas desatadas en Yüksekova tras el funeral por las dos víctimas, y otras diez personas resultaban heridas cuando simpatizantes del PKK se enfrentaron en la ciudad de Diyarbakır -bastión político del partido nacionalista kurdo BDP- con la policía antidisturbios. Ese mismo día cuatro militares turcos eran secuestrados por miembros del PKK, aunque finalmente fueron liberados al día siguiente con la mediación del BDP.