Al-Qaeda amenaza con llevar a cabo atentados suicidas en Turquía

El Estado Islámico de Irak y el Levante ha dado de plazo al gobierno turco hasta el 7 de octubre para abrir dos pasos fronterizos entre Turquía y Siria.

El Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIL, por sus siglas en inglés), una facción vinculada a la organización terrorista Al-Qaeda que ha estado cometiendo atentados en Irak y recientemente ha comenzado a operar en Siria, ha amenazado al gobierno del primer ministro turco Tayyip Erdoğan con llevar a cabo “ataques suicidas” en Estambul y Ankara si no se cumplen sus condiciones.

En un comunicado difundido por el grupo extremista vinculado a Al-Qaeda, el ISIL ha exigido la reapertura de los pasos fronterizos de Bab al-Hawa y Bab al-Salameh entre Turquía y Siria. Después de que el ISIL se apoderase de la ciudad fronteriza siria de Azaz, al norte de Siria, las autoridades turcas habían decretado el cierre del paso de Öncüpınar –en el lado turco de la frontera- por motivos de seguridad y especialmente tras una serie de incidentes armados entre fuerzas de seguridad turcas y grupos de combatientes islamistas.

La organización ha dado de plazo al gobierno turco hasta el próximo 7 de octubre para reabrir estos puntos de control en la frontera, que se cree podrían ser vitales para que reciba tanto armas y suministros como efectivos, advirtiendo que de no hacerlo llevará a cabo acciones suicidas en las principales ciudades de Turquía como represalia.

En el comunicado el ISIL reivindica además la responsabilidad del doble atentado con bomba que sacudió el pasado mes de mayo la ciudad turca de Reyhanlı, situada en la provincia meridional de Hatay no lejos de la frontera siria y hogar de miles de refugiados de ese país, en el que murieron 53 personas y más de un centenar resultaron heridas.

En los últimos meses se ha hecho patente el enfrentamiento entre facciones de combatientes islamistas vinculados a Al-Qaeda que luchan contra el gobierno de Assad con el objetivo de establecer un estado islámico en Siria, y grupos de rebeldes más moderados vinculados a la oposición siria en el exilio, que recientemente reconocía que ha perdido todo contacto con más de una treintena de estos grupos más radicales.

Con un suministro constante de armas y fondos, y con combatientes extremistas procedentes de varios países, organizaciones como el Estado Islámico de Irak y el Levante han logrado arrebatar ya el control de varias poblaciones a los rebeldes del Ejército Libre Sirio (ELS), a quienes este verano declararon una guerra abierta acusándolos de servir a los intereses occidentales. Por su parte los combatientes de la oposición siria culpan a estas facciones radicales de llevar a cabo ataques y atrocidades semejantes a las cometidas por el régimen de Bashar al-Assad.

Al-Qaeda ya ha atentado en varias ocasiones en Turquía. En 2008 un grupo de asaltantes vinculados con esta organización terrorista intentaron tomar el consulado estadounidense en Estambul, dejando un balance de tres terroristas y otros tres policías turcos muertos. Pero sin duda los atentados más sangrientos se produjeron el 15 de noviembre de 2003, cuando dos terroristas suicidas hicieron estallar sendas bombas en dos sinagogas de Estambul; sólo cinco días después de nuevo militantes de Al-Qaeda se inmolaban en el consulado británico y la sede del banco inglés HSBC en la ciudad. En aquellos salvajes atentados murieron un total de 58 personas, entre ellas el propio cónsul británico, además de los cuatro terroristas suicidas.