Al menos 20.000 niños iraquíes se encuentran en riesgo en Faluya

Persisten los combates en torno a esta estratégica a sólo 50 kilómetros de Bagdad, donde el Daesh emplea escudos humanos para tratar de frenar el avance de las tropas gubernamentales de Irak y sus aliados.

Al menos 20.000 niños iraquíes que se encuentran actualmente en grave riesgo en la ciudad de Faluya a causa de los combates en la zona entre las fuerzas del gobierno central de Irak y los militantes del grupo terrorista Daesh, según denunció el miércoles el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

En un comunicado dado a conocer por el representante en Irak de la organización de la ONU, Peter Hawkings, éste advirtió que tanto la comida como los medicamentos en Faluya están a punto de agotarse mientras que el suministro de agua potable es muy escaso, tras una semana de ofensiva de las tropas iraquíes y sus aliados con el objetivo de retomar el control de esta estratégica ciudad de la enorme provincia de Ambar, situada a escasos 50 kilómetros al oeste de Bagdad y que cayó en manos del autoproclamado Estado Islámico a principios de 2014.

“Mientras la violencia continúa creciendo en Faluya y en todo Irak, estamos preocupados por la protección de los niños ante la extrema violencia (de los combates)”, dijo Hawkings. “Los niños afrontan el riesgo de ser reclutados forzosamente para el combate, y la separación de sus familias”, añadió el responsable de UNICEF en el país árabe. La organización de Naciones Unidas ha pedido a las partes en el conflicto que establezcan corredores seguros para que aquellos habitantes de Faluya –donde se estima que quedan unos 50.000 residentes- que quieran abandonar la ciudad puedan hacerlo a salvo.

El lunes fuentes del gobierno iraquí confirmaron que las tropas del gobierno, con el apoyo de las milicias chiíes y de los bombardeos de la coalición internacional contra el grupo Estado Islámico, habían conseguido cercar la mayor parte de Faluya pese a los intentos de los militantes del Daesh por frenar su avance. Sin embargo y después de haber anunciado la práctica toma de control de la ciudad, el martes las tropas iraquíes se veían obligadas a repeler durante cuatro horas una contraofensiva del Daesh al sur de la misma.

Organizaciones humanitarias han advertido de una posible “catástrofe humanitaria” en esta estratégica ciudad iraquí ante la falta de respuesta a los llamamientos para permitir a los residentes atrapados en Faluya que abandonen la ciudad. Además el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) denunció el martes que, según informaciones de testigos sobre el terreno, el Daesh está reteniendo a varios cientos de familias civiles y usándolas como “escudos humanos” para frenar el avance de las fuerzas del gobierno iraquí.