Adiós a la nieta del último sultán otomano

Neslişah Sultan, última superviviente de la familia imperial otomana nacida en tiempos del Imperio, fue enterrada en Estambul a los 91 años de edad.

La nieta del último sultán otomano, la princesa Fatma Neslişah Osmanoğlu, o Neslişah Sultan, quien fuera la última miembro viva de la dinastía otomana nacida antes de la caída del imperio a principios del siglo XX, era enterrada el martes por la mañana en un cementerio de Estambul después de fallecer el lunes a la edad de 91 años.

El funeral por la fallecida princesa otomana se celebró en la mezquita Yıldız Hamidiye de la ciudad tras la oración del mediodía y su cuerpo fue enterrado posteriormente tras la ceremonia en el cementerio de Aşiyan Asri, en un acto al que asistieron varias autoridades incluyendo al vice primer ministro Bülent Arınç, que acudió en representación del gobierno y ofreció sus condolencias a la familia Osmanoğlu en nombre del primer ministro y todo su gabinete. «Estamos tristes, era una dama muy valiosa. Se despidió de la vida tras una larga vida de 91 años llenos de dificultades», dijo Arınç a los periodistas durante el funeral.

Neslişah Sultan era la nieta paterna del último califa otomano, Abdülmecid II, y la nieta materna del último sultán otomano y califa Mehmed VI Vahdettin. Desde el fallecimiento en 2009 de Osman Ertuğrul Osmanoğlu había asumido el título de la «otomana más anciana» en referencia a los miembros supervivientes de la antigua familia imperial. En su caso se trataba además de la última miembro de la dinastía Osmanoğlu nacida aún durante la existencia del Imperio Otomano.

Nacida en 1921, la que fuera nieta del último sultán del Imperio Otomano tenía tan sólo 3 años de edad cuando dejó Estambul para exiliarse con el resto de la familia imperial otomana en Francia, tras la abolición del califato en 1924 después de la declaración de la República en Turquía. En 1940 se había casado con el príncipe Muhammed Abdülmumim, hijo del último gobernante otomano de Egipto, Abbas II Hilmi Bey.