Aborto en Turquía: legal, pero no necesariamente disponible

Un estudio elaborado por una universidad de Estambul concluye que aunque el aborto es legal en Turquía bajo cualquier supuesto hasta la décima semana de gestación, en la práctica pocos hospitales públicos ofrecen este servicio.

La ley dice que oficialmente, en Turquía el aborto es legal para una mujer bajo cualquier supuesto hasta los dos meses y medio de gestación; sin embargo, un reciente informe elaborado por la Universidad Kadir Has de Estambul señala que casi un 10% de los servicios de ginecología de los hospitales públicos no ofrecen la posibilidad de practicar una interrupción del embarazo, mientras que en otro 78% el aborto es posible sólo si existe un riesgo vital para la madre.

El estudio, titulado “Legal pero no necesariamente disponible: los servicios de aborto en los hospitales públicos en Turquía”, encontró que de los 431 hospitales en Turquía que tienen unidades de ginecología, aproximadamente un 11,8% respondió negativamente a la pregunta de si ofrecían la posibilidad de interrumpir el embarazo. Otro 78% dijo ofrecer este servicio sólo en casos en los que peligrase la salud de la madre, y únicamente alrededor de un 7,8% de los centros afirmó que ofrecía este servicio a cualquier paciente que lo solicitase.

El informe apunta además otro dato: 53 de las 81 provincias en que se divide Turquía no disponen de hospitales públicos que practiquen abortos legales bajo cualquier supuesto, tal y como marca la ley, destacando las regiones del Mar Negro oriental y el Mármara occidental por carecer de estos servicios. Por el contrario la provincia de Estambul, así como las regiones de Anatolia Occidental y Anatolia Central, acumulan el mayor número de hospitales con unidades de ginecología en las que se aceptan operaciones de interrupción de la gestación sin preguntar el motivo.

En Turquía el aborto es legal desde 1983 hasta la décima semana del embarazo bajo cualquier supuesto, siendo ilegal a partir de ese período y estando penado con varios años de cárcel tanto para la mujer que interrumpa el embarazo, como para el médico que practique la operación. No obstante la tasa de abortos en Turquía es una de las más bajas de Europa.

En 2012 el gobierno conservador del AKP lanzó una propuesta para imponer mayores restricciones al aborto, reduciendo el período en que podía practicarse legalmente y limitándolo a ciertos casos de forma similar a como se regula en países como España, donde sólo se contempla en tres supuestos. Algunos rumores apuntaron entonces a que el ejecutivo planteaba pasar de las 10 semanas que contempla la ley actual a sólo las cuatro primeras semanas, lo que para los críticos equivalía en la práctica a una prohibición casi total del aborto.

La iniciativa sin embargo recibió una amplia contestación en las calles, donde miles de mujeres turcas se manifestaron en las principales ciudades del país coreando eslóganes como «AKP, aleja tus manos de mi cuerpo», «El aborto es un derecho», o «Es mi cuerpo, es mi decisión». Las numerosas críticas incluso desde dentro del propio partido, y unas encuestas que señalaban que más de la mitad de los turcos rechazaban cambiar la ley en vigor sobre el aborto, llevaron al gobierno de Turquía finalmente a retirar definitivamente la propuesta.