Decenas de muertos por un atentado suicida en el centro de Kabul

Los talibanes hacen una demostración de fuerza sólo un día después de la conferencia de Bonn con una cadena de atentados suicidas en las principales ciudades afganas.

Un terrorista suicida hizo estallar una bomba el martes por la mañana en un centro religioso chií de la capital afgana cuando cientos de fieles se habían congregado en el lugar para celebrar la fiesta del Ashura, que marca la conmemoración del martirio del nieto del profeta Mahoma, Hussein, en la batalla de Karbala (Irak) en el año 680.

Según los primeros datos habría decenas de muertos y heridos mientras los servicios de emergencia trataban de socorrer del lugar a las víctimas del que es uno de los ataques contra civiles en la capital afgana más mortíferos desde la caída del gobierno talibán en 2001.

«48 civiles han muerto y hay más de un centenar de heridos, incluyendo mujeres y niños. No está claro quién ha llevado a cabo el atentado, nadie lo ha reinvidicado», declaró a la prensa un portavoz de la policía en Kabul, añadiendo que la cifra de víctimas podría aumentar en las próximas horas.

Poco después del atentado en la capital afgana una motocicleta bomba explotó en la ciudad meridional de Kandahar -la segunda más importante del país, después de Kabul-, dejando al menos tres heridos; también en la ciudad norteña de Mazar-i-Sharif otra bicicleta cargada de explosivos detonó cera de una mezquita, matando a un mínimo de cuatro personas.

Esta serie de atentados en cadena se produce tan sólo un días después de que varios países reunidos en Bonn (Alemania) se comprometieran a seguir apoyando al débil gobierno central afgano una vez se retiren las tropas internacionales de la ISAF en 2014, por lo que parece que los talibanes han querido demostrar su fuerza y enviar un mensaje claro de que son ellos quienes controlan el país.