Ankara condena el llamamiento del presidente armenio a »ocupar» el este de Turquía

El gobierno turco ha condenado enérgicamente unas declaraciones realizadas por el presidente armenio Serzh Sargsyan durante un discurso, en las que exhortaba a los jóvenes del país a ocupar territorios del este de Turquía.

El gobierno turco ha condenado enérgicamente unas declaraciones realizadas por el presidente armenio Serzh Sargsyan durante un discurso, en las que exhortaba a los jóvenes del país a ocupar en el futuro territorios del este de Turquía que Armenia considera como propios.

Sargsyan realizó estas declaraciones durante un concurso literario celebrado en la capital armenia, Ereván, cuando al ser preguntado por un estudiante si los armenios podrían recuperar los «territorios occidentales» incluyendo el Monte Ararat (que forma parte de República de Turquía), el presidente armenio respondió: «Esta es una tarea de vuestra generación».

El presidente armenio dijo además a los jóvenes estudiantes que su generación (la actual) había completado su propia tarea al «recuperar» el enclave de Karabaj, que llamó «parte de nuestra madre patria», en referencia al enclave azerbaiyano que se encuentra ocupado por Armenia tras la sangrienta guerra que enfrentó a los dos países en los años 90, y en el que hubo numerosas denuncia de genocidio y limpieza étnica. Actualmente las tropas armenias, además de Karabaj, ocupan siete provincias adyacentes, lo que en conjunto representa un 20% del territorio original de Azerbaiyán reconocido por la comunidad internacional.

El nacionalismo armenio concede una gran importancia histórica y cultural al Monte Ararat, de más de 5.000 metros de altura y ubicado en la actual provincia turca de Ağrı; en torno a esa montaña sobre la que la leyenda dice que se posó el Arca de Noé los armenios aseguran que adoptaron por primera vez el cristianismo en torno al año 301 d.C. Tal es su importancia que el propio monte, que puede divisarse desde la capital, forma parte del escudo del país.

En un comunicado emitido el martes por el Ministerio de Exteriores de Turquía, éste condenó enérgicamente las palabras del presidente armenio y recordó que la principal labor de un jefe de estado debe ser educar a la sociedad de su país, y en especial a las generaciones más jóvenes, para un futuro próspero y en paz. La nota añade que considera un «comportamiento muy irresponsable» hacer sugerencias a los jóvenes como las realizadas por el presidente Sargsyan, que sólo contribuyen a provocar animadversión y a difundir el odio entre naciones vecinas.

Por último señala que en un momento en que los esfuerzos por lograr la paz en la región se han intensificado, incluyendo los intentos de reconciliación y normalización entre Turquía y Armenia, declaraciones como las realizadas por el presidente armenio dejan entrever que «no tiene ningún interés en conseguir la paz».