Turquía y Armenia inician el proceso para establecer relaciones diplomáticas

Armenia y Turquía anunciaron ayer conjuntamente el inicio de «consultas políticas internas» en torno a un acuerdo que prevé el establecimiento de relaciones diplomáticas.

Armenia y Turquía anunciaron ayer conjuntamente el inicio de «consultas políticas internas» en torno a un acuerdo que prevé el establecimiento de relaciones diplomáticas y el desarrollo de las relaciones bilaterales, tras casi un siglo de hostilidades entre ambos estados.

«Las consultas políticas serán completadas dentro de seis semanas, después de las cuales los dos protocolos serán firmados y enviados a los respectivos parlamentos para su ratificación en cada lugar», anunciaron este lunes en un comunicado conjunto los Ministerios de Asuntos Exteriores de Turquía y Armenia, junto al mediador suizo. Dichos protocolos establecerán los marcos de normalización y unos plazos razonables para el establecimiento de relaciones diplomáticas. Desde Estambul, un fuente del ministerio de Exteriores de Turquía ratificó que está previsto que se firmen sendos acuerdos entre ambos países dentro de seis semanas.

Ankara no mantiene relaciones diplomáticas con Ereván desde la independencia de Armenia de la Unión Soviética en 1991, debido a las discrepancias que ambos estados mantienen en torno al llamado «genocidio armenio» y por la invasión y ocupación que el ejército armenio mantiene en el enclave azerbaiyano de Nagorno Karabaj. Ambos países comparten 330 kilómetros de frontera pero no tienen relaciones diplomáticas, aunque paradójicamente Turquía fue uno de los primeros países en reconocer la independencia de Armenia de la URSS.

El proceso de acercamiento entre armenios y turcos dió un gran paso adelante en septiembre de 2008 con la decisión del presidente turco Abdullah Gül de aceptar la invitación hecha por su homólogo armenio para asistir al encuentro que las selecciones nacionales de fútbol de ambos países disputaron en Ereván de cara a la clasificación del mundial de Sudáfrica 2010. Fue lo que en círculos diplomáticos y periodísticos se bautizó como la «diplomacia del fúbol». Otro factor que influyó positivamente fue la elección a principios de 2008 del nuevo presidente armenio, Serzh Sargisian, más abierto a la mejora de las relaciones con Turquía que su antecesor, Robert Kocharian.