Ankara quiere que el PKK anuncie la entrega de las armas en primavera

El gobierno turco pretende que el líder del grupo armado, Abdullah Öcalan, anuncie nuevos y definitivos pasos durante su tradicional mensaje con motivo de la festividad kurda del Nevruz.

El gobierno turco quiere que el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), con quien mantiene una nueva ronda de negociaciones desde finales de 2012 para poner a un conflicto que –desde que el PKK se alzara en armas en 1984- ha causa la muerte a más de 40.000 personas, haga oficial la entrega de sus armas coincidiendo con la festividad kurda del Nevruz, que se celebra el 21 de marzo con la llegada de la primavera.

Así lo afirmaba en declaraciones realizadas esta semana el vice primer ministro turco Yalçın Akdoğan, quien consideró que el líder histórico del PKK, Abdullah Öcalan, debe dar nuevos pasos con su habitual declaración pública con motivo del Nevruz. “En este Nevruz, se necesita un mensaje que incluya la entrega de las armas, y dar un nuevo paso. Debe haber una expresión relativa a una transición a la fase de dejar las armas”, insistió Akdoğan en declaraciones a una cadena privada de televisión. “Creo que esto tendría un significado, pero sabemos que anteriores llamamientos por parte de Öcalan han sido abandonados (por parte de sus seguidores)”, añadió.

Preguntado por el papel que Öcalan –que cumple desde 1999 una condena a cadena perpetua en la prisión de İmralı– aún puede jugar en el llamado en Turquía “proceso de solución”, Akdoğan señaló que su rol actual es “positivo” e importante dada la influencia que aún mantiene en la organización armada.

“Esto no es algo para darle méritos, pero tampoco debería ser infravalorado. Hay una organización (terrorista), y si esa organización va a entregar las armas a una palabra suya, eso significa que tiene un papel que jugar; sin embargo, sabemos que este rol (de Öcalan) sigue siendo despreciado por la organización de vez en cuando” apuntó el ministro, recordando el llamado “terrorismo de baja intensidad” que el PKK ha seguido manteniendo pese a su teórico alto al fuego, incluyendo secuestros, ataques y actos de intimidación.