80 muertos y 200 heridos en una oleada de atentados en Irak por el fin del Ramadán

La insurgencia islamista en Irak parece cada vez más fuerte y el gobierno de mayoría chií del primer ministro Nuri al-Maliki ha demostrado su impotencia para frenar los ataques.

Una serie de coches bomba que hicieron explosión casi simultáneamente en siete zonas diferentes de Bagdad dejaron un balance provisional de al menos 50 muertos y más de 140 heridos, coincidiendo con el último día de las celebraciones por la festividad religiosa del Eid al-Fitr, que marca el fin del mes sagrado del Ramadán. En total la oleada de atentados causó el sábado cerca de 80 muertos y más de 200 heridos, según cifras provisionales.

El resto de víctimas se produjeron en otras zonas del país, principalmente en la región del Kurdistán iraquí. En total fueron al menos una docena las explosiones registradas en mercados, calles y parques de todo Irak, en una cadena de ataques que ha buscado aprovechar lugares atestados de gente celebrando el fin del Ramadán, y que ponen de relieve la creciente violencia sectaria e inseguridad que amenaza la frágil estabilidad del país tras la retirada de las tropas estadounidenses.

Año y medio después de la salida de los últimos soldados norteamericanos, la insurgencia islamista parece más fuerte que nunca y el ejecutivo de mayoría chií del primer ministro Nuri al-Maliki se muestra impotente para frenar los ataques y atentados y garantizar la seguridad de los iraquíes, mientras la región autónoma kurda ubicada al norte de Irak amenaza con romper sus frágiles lazos con el gobierno central de Bagdad por las tensiones étnicas y políticas que a punto han estado de derivar en un conflicto armado abierto en varias ocasiones.

Cada vez son más frecuentes en Irak los atentados contra las fuerzas de seguridad y la población mayoritaria chií por parte de grupos y movimientos vinculados al radicalismo sunní, la corriente religiosa del Islam que ostentaba el poder durante la era de Saddam Hussein. De hecho el martes pasado otra oleada de atentados en Bagdad y sus alrededores causaba cerca de 50 víctimas mortales y más de un centenar de heridos.

Según cifras dadas a conocer por la ONU hace menos de dos semanas, más de un millar de personas han muerto en Irak sólo durante el pasado mes de julio a consecuencia de la ola de violencia que azota el país, lo que sitúa a julio de 2013 como el mes más mortífero de los últimos cinco años.

En dicho mes 1.057 personas fallecieron en el país, la inmensa mayoría -cerca de 800 víctimas- civiles, además de más de un centenar de miembros de las fuerzas de seguridad –incluyendo policías y soldados- y 66 hombres armados pertenecientes a distintas facciones y grupos terroristas que operan en Irak.