11 muertos y 78 heridos por la explosión de un camión bomba del PKK en el sureste de Turquía

La explosión se produjo de madrugada junto a una comisaría del distrito de Cizre, en la frontera con Siria. El primer ministro turco ha declarado que Turquía está en “guerra total” contra el terrorismo.

Al menos 11 personas fallecieron y otras 78 resultaron heridas después de que un camión cargado de explosivos del grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) hiciera explosión el viernes por la mañana en el distrito de Cizre de la provincia fronteriza de Şırnak, en el extremo sureste de Turquía.

El atentado se produjo a las 6:40 de la madrugada hora local (5:40 CET) en un punto de control de la policía ubicado a sólo 50 metros de una comisaría situada a las afueras de la ciudad junto a la autovía que conecta la ciudad de Cizre con la capital provincial, Şırnak. La tremenda explosión, que dejó una enorme columna de humo visible desde varios kilómetros, provocó tremendos daños a las instalaciones de la policía, pero la onda expansiva alcanzó también a muchas viviendas y tiendas situadas en los alrededores, causando numerosos destrozos. 

Inicialmente el gobernador de la provincia había situado la cifra de víctimas en ocho muertos y 45 heridos, pero posteriormente el ministro de Salud de Turquía, Recep Akdağ, elevó el número de fallecidos en el atentado a 11 –todos policías- después de que tres personas en estado grave muriesen en el hospital, mientras que la cifra de heridos se elevó a 78, al menos tres de ellos civiles y cuatro de ellos en estado crítico.

Tras la explosión una docena de ambulancias y dos helicópteros se desplazaron hasta el lugar, siendo trasladados en un primer momento muchos de los heridos al hospital público de la misma ciudad de Cizre. La autovía Cizre-Şırnak fue cerrada posteriormente al tráfico y las fuerzas de seguridad turcas pusieron en marcha una extensiva operación en la zona para detener a los autores del ataque terrorista.

Este es el último de una cadena de atentados con coche bomba que viene sufriendo el sureste de Turquía a manos del PKK en las últimas semanas, y que han dejado decenas de fallecidos incluyendo miembros de las fuerzas de seguridad y civiles. El líder del principal partido de la oposición en Turquía (CHP), Kemal Kılıçdaroğlu, que el jueves escapó ileso a una emboscada de militantes del PKK contra un convoy en el que viajaba junto con varios miembros de su partido, condenó el viernes el atentado perpetrado en Cizre calificándolo como muy preocupante.

Desde que el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, incluido en la lista de grupos terroristas de la UE, rompiera unilateralmente en julio de 2015 la tregua declarada dos años antes, unos 600 miembros de las fuerzas de seguridad turcas, más de un centenar de civiles y al menos 7.000 militantes del PKK han muerto en enfrentamientos, ataques y atentados con coches bomba principalmente en las provincias del este y el sureste de Turquía, donde la mayoría de la población es de etnia kurda.

El primer ministro declara una ‘’guerra total’’ al terrorismo

Tras el último ataque perpetrado el viernes en Cizre, el primer ministro turco Binali Yıldırım afirmó que Turquía había declarado una “guerra total” contra el terrorismo y que el país se sobrepondrá a cualquier atentado, “soportará el dolor y continuará la lucha contra el terror”.

“Ningún grupo terrorista puede tomar como rehén a Turquía”, dijo Yıldırım durante una conferencia de prensa ofrecida el mismo día desde Estambul con su homólogo búlgaro Boyko Borissov, añadiendo que “la hermandad (entre los ciudadanos de Turquía) no será dañada”.

Que nuestra nación sepa que hemos iniciado una guerra total contra estos grupos terroristas. Como dijo (Atatürk) durante la Guerra de la Independencia: ‘O independencia, o muerte’ “, aseveró Yıldırım, un día después de que Turquía abriera otro frente contra el terrorismo –en este caso contra el Daesh– al iniciar una operación militar en el norte de Siria.