aniversario del golpe de Estado en Turquía de 2016

OPINIÓN: Una respuesta a mis amigos en el extranjero

Paul Éluard fue durante mucho tiempo un destacado surrealista y dadaísta. Más tarde se volvió hacia un completo compromiso político con la izquierda, hasta el punto de unirse al Partido Comunista Francés. Bajo el título de La poésie doit avoir pour but la vérité pratique (La poesía debe apuntar a la realidad práctica), escribió un manifiesto en verso para defender su postura. Lo subtituló À mes amis exigeants (A mis amigos perspicaces).

Fue algo que aún sigo recordando de corazón porque lo memoricé por completo cuando era joven. En los últimos días, yo también, he estado recibiendo varios mensajes de preocupación y apoyo emocional por parte de amigos y colegas internacionales, incluyendo preguntas sesgadas, entre líneas, acerca de cuál podría ser mi posición. Lo que sigue ha sido mi respuesta estándar:

Hola (X). Muchas gracias por tu preocupación, y disculpas por no haber respondido antes, pero estos últimos días han sido extremadamente agitados, y tensos, y faltos de sueño, como podrás imaginar. Ahora, no obstante, nuestra avalancha inicial de adrenalina se está apagando, y volvemos a un tipo de rutina diaria más normal.

Todos estamos, por supuesto, exultantes por la derrota del golpe de Estado (si hubiera tenido éxito, yo probablemente no estaría aquí escribiendo estas líneas), así como por el papel jugado por muchos millones de personas que tomaron las calles para manifestarse contra una mezcla de conspiradores gülenistas y atatürkistas. Incluso entonces, no puedes creer cuánto, como Wellington dijo después de Waterloo fue “una labor condenadamente seria (…) la cosa más próxima a tener éxito que hayas visto jamás en tu vida”. Si yo hubiera sido tan sólo veinte años más joven, no más, me hubiera gustado estar entre las oleadas de ciudadanos corrientes que avanzaron valientemente frente los tanques que bloqueaban el Puente del Bósforo y finalmente los vencieron. Por supuesto, dado que estoy casi al límite de mis designados por la Biblia “tres años contados más diez”, y no estoy tampoco muy preparado ni ágil, esta es más bien una dudosa bravuconería. En lugar de eso tuve que contentarme a mí mismo con escribir varios artículos, así con firmar al menos dos comunicados públicos en apoyo de ese verdaderamente heroico movimiento masivo (con diferencia el mayor y más vibrante que nunca haya contemplado, incluyendo el silencioso y solemne funeral por Hrant Dink en 2007).

En cuanto a lo que el futuro pueda deparar, yo tengo esperanza de que la solidaridad democrática hasta ahora mostrada por los cuatro partidos políticos del parlamento continuará creciendo y floreciendo, creando una base más firme para una política más consensuada y menos polarizada. Sea ese o no el caso, yo probablemente estaré del lado de la legitimidad del gobierno civil democráticamente elegido en cada legislatura, y también seré crítico con cada tropiezo que cometa el AKP. Debo añadir que estamos también disgustados por las informaciones hipócritas del New York Times, la BBC, y de la mayoría de otros medios de comunicación occidentales -¿que parecían estar esperando a que la junta militar en realidad se hiciera con el poder? No sé si te habrás dado cuenta, pero lo que como mínimo se puede decir es que lo mostraron todo el tiempo no como una lucha entre el militarismo y la democracia, sino entre “los partidarios y detractores de Erdoğan”.

Bueno, de todas formas. Siento haberme extendido tanto. Mucho, mucho amor de todos nosotros. – Halil.

Halil Berktay

Halil Berktay es un académico, economista e historiador turco. Ha impartido clases en la Universidad de Harvard (EE.UU.) y ha sido columnista en varios diarios turcos.