Un hombre condenado en Turquía a 1 año y 3 meses de cárcel por el brutal asesinato de un gato en un bloque de apartamentos, deberá enfrentarse a un nuevo juicio tras la indignación social desatada por la sentencia emitida por un tribunal local de Estambul, que muchos turcos consideran insuficiente y que ha sido criticada incluso desde el propio gobierno.
El lamentable suceso se produjo en la noche de Nochevieja en un bloque de viviendas situado en el distrito de Başakşehir, a las afueras del lado europeo de Estambul, donde los vecinos habían adoptado a “Eros”, un gato callejero al que alimentaban y daban cobijo. Fueron precisamente las cámaras del edificio las que grabaron cómo İbrahim Keloğlan, tras encontrarse al gato en el ascensor, le propinó numerosas patadas al animal hasta causarle la muerte, en una auténtica tortura que duró 6 minutos.
Fueron los propios vecinos tras encontrar el cuerpo del gato junto a un charco de sangre quienes en estado de shock llamaron a la policía y presentaron una denuncia contra el agresor, que fue detenido y sometido a juicio, donde un tribunal local de primera instancia sentenció a Keloğlan a una pena reducida de 1 año 3 meses de cárcel, argumentando que el hombre no tenía antecedentes y había mostrado su arrepentimiento durante el juicio. La abogada de la acusación, Merve Poyraz Özcan, había demandado que fuera castigado “con la pena máxima que permita la ley”.
La noticia del veredicto y la condena reducida al autor de la muerte del animal desató rápidamente una ola de indignación en Turquía, donde cientos de miles de personas criticaron duramente la sentencia a través de las redes sociales exigiendo un nuevo juicio.
A raíz de las protestas, un Juzgado de lo Penal intervino rápidamente y, tras presentar la fiscalía una apelación, se abrió un nuevo caso contra Keloğlan, que deberá enfrentarse ahora a un nuevo juicio por el brutal asesinato del gato, según confirmó el ministro de Justicia de Turquía Yılmaz Tunç, quien subrayó que “el derecho a la vida de todo ser vivo es sagrado”. Con la nueva ley de maltrato animal aprobada en 2021 en Turquía, el acusado podría enfrentarse ahora a una pena de 4 años de cárcel, lo que le obligaría a entrar en prisión.
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Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.





