Turquía empata 1-1 con Bosnia y se complica la clasificación

Turquía y Bosnia-Herzegovina empataron 1-1 en el partido disputado en el estadio Bilino Polje de la ciudad bosnia de Zenica, en el que ambas selecciones luchaban por la segunda plaza.

Turquía y Bosnia-Herzegovina empataron 1-1 en el partido disputado anoche en el estadio Bilino Polje de la ciudad bosnia de Zenica, en un duelo en el que ambas selecciones luchaban por la segunda plaza del Grupo 5 y que se presentaba a muerte. Una victoria hubiera significado casi el «sí» definitivo para que los bosnios estuvieran en Sudáfrica 2010, mientras que Turquía necesitaba no perder para no acabar con todas sus posibilidades de disputar el próximo mundial de fútbol. El partido lo arbitraba el portugués Manuel Benquerenca.

Fue la selección de Fatih Terim la que comenzó adelantándose en el marcador nada más iniciarse el encuentro. Tras una fantástica triangulación por la banda derecha, el balón quedó suelto en el punto de penalti y Emre Belözoğlu pudo alcanzarlo y empujarlo al fondo de la portería de Bosnia. El gol supuso todo un varapalo para los bosnios y para su afición, que abarrotaba el estadio y que enmudeció temiéndose lo peor. Pero en el minuto 25, un tiro libre del bosnio Sejad Salihovic atravesaba la escuadra turca sin posibilidad de parada para el guardameta turco, igualando el marcador. A partir de ese momento, aunque ambos equipos intentaron el gol el luminoso se mantuvo inamovible hasta el minuto 90.

Así pues, y tras la victoria de España por 3-0 ante Estonia en Mérida, la clasificación del Grupo 5 no presenta cambios: España alcanza los 24 puntos y queda matemáticamente clasificada para el Mundial de Sudáfrica, mientras que Bosnia sigue en segundo puesto con 16 puntos y Turquía continúa tercera con 12. Con este panorama, Turquía necesita ganar sí o sí los dos próximos partidos, uno el próximo 10 de octubre contra Bélgica (contra la que empató 1-1 el anterior encuentro) que disputará fuera, y otro el 14 de octubre contra Armenia que jugará en casa… La emoción hasta el último minuto -a la que nos tiene acostumbrada Turquía- está servida.

Un minuto de silencio

Antes de que comenzara el partido, todos los presentes en el estadio guardaron un minuto de silencio en memoria de las más de 30 víctimas de las inundaciones que ha vivido estos días la región del Mármara en Turquía, y muy especialmente Estambul. Además, los jugadores de la selección turca portaron en sus brazos un brazalete negro durante todo el encuentro en señal de duelo.