Siria rechaza el llamamiento del enviado de la ONU para un alto al fuego

Pese al anuncio hecho por la oposición de un acuerdo para crear un mando unificado, el régimen sirio insiste que los rebeldes no cuentan con un líder único que pueda firmar una eventual tregua.

El régimen sirio desestimó el miércoles el llamamiento hecho por el enviado especial de la Liga Árabe y la ONU para el conflicto en ese país, Lakhdar Brahimi, de declarar un alto al fuego aprovechando la proximidad de la festividad musulmana del Sacrificio, argumentando que carece de sentido porque el bando contrario no tiene un liderazgo con el que se pueda firmar una tregua.

Brahimi, que había hecho un llamamiento al cese de los combates coincidiendo con la festividad de Eid al-Adha que se celebra a finales de octubre, pidió el miércoles desde Líbano que el gobierno de Bashar al-Assad diese el primer paso asegurando que los líderes de la oposición con los que ha hablado en los últimos días se comprometieron a respetar una tregua si el régimen de Damasco aceptaba la iniciativa y cesaba los ataques y bombardeos sobre los enclaves rebeldes.

A juicio del enviado especial a la región, un alto al fuego, por delicado y temporal que sea, sería un paso «microscópico» pero muy importante hacia el fin de los casi dos años que dura el conflicto en Siria, que comenzó como unas revueltas populares contra el presidente Assad y se ha tornado en una guerra civil abierta. De lo contrario, advirtió Brahimi, existe un serio peligro de que si la lucha en el país árabe continúa sus repercusiones puedan extenderse a otros países vecinos.

«Esta crisis no puede permanecer indefinidamente dentro de las fronteras de Siria. O se aborda (para ponerle fin), o se incrementará… consumiéndolo todo», aseguró el enviado de Naciones Unidas.

El diario gubernamental sirio Al-Thawra desestimó sin embargo el miércoles la propuesta de Brahimi, considerándola irreal e indicando que el principal obstáculo para un alto al fuego es la falta de una autoridad única que pueda hablar y secundar una eventual tregua en nombre de los rebeldes.

Los rebeldes sirios se unen

Precisamente y al contrario de las afirmaciones del régimen de Bashar al-Assad, los últimos movimientos de los distintos grupos que combaten al gobierno sirio parecen ir en el sentido contrario. Según informaron el martes al menos dos grupos opositores, los combatientes rebeldes habrían acordado establecer un mando conjunto encargado de supervisar y coordinar la lucha contra las fuerzas del régimen de Assad.

La decisión habría sido tomada tras una reunión celebrada en un lugar no determinado de Siria el pasado domingo por decenas de grupos de combatientes, incluyendo los líderes del denominado Ejército Libre Sirio (ELS), y buscaría de este modo no sólo proporcionar una mayor coordinación militar a los insurgentes sino responder también a las presiones tanto de la propia oposición siria en el exilio como de varios países que apoyan el derrocamiento del dictador sirio pero se muestran recelosos de una oposición que hasta ahora se ha presentado más bien fragmentada.

Según informaron sin embargo fuentes de la oposición siria a la prensa «el acuerdo ha sido alcanzado, y ahora sólo queda que lo firmen». Las mismas fuentes reconocieron que la decisión respondía a presiones externas que pedían mayor unidad y organización entre las fuerzas que combaten al régimen sirio como requisito previo a la ayuda a los rebeldes no sólo con dinero sino también con armamento que les permita combatir a las tropas gubernamentales sirias, que hasta ahora han contado a su favor con la ventaja del uso de la artillería y la aviación.