Mehmet Öcalan vuelve a visitar a su hermano en prisión

El hermano menor de Abdullah Öcalan viajó el miércoles por barco desde la localidad costera de Gemlik para visitar al líder histórico del PKK en la isla prisión de İmralı, donde cumple cadena perpetua desde 1999.

El hermano menor de Abdullah Öcalan, líder histórico del grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), viajó el miércoles a la isla prisión de İmralı donde éste cumple desde 1999 una condena a cadena perpetua.

Mehmet Öcalan partió el miércoles por la mañana en barco hacia İmralı como suele ser habitual desde la localidad costera de Gemlik, en la provincia noroccidental de Bursa. Antes de embarcar Mehmet tuvo que acudir a un cuartel de la gendarmería para completar los procedimientos necesarios para viajar a la isla. La visita no obstante fue calificada como en anteriores ocasiones de puramente familiar y sin ninguna motivación política.

Esta nueva visita –la tercera en lo que va de año- se produce poco después de que una delegación de diputados del partido nacionalista kurdo BDP se reuniera también con Öcalan en İmralı como parte de las negociaciones de paz entre el PKK y el gobierno turco.

La visita del pasado viernes –compuesta por el copresidente del BDP Selahattin Demirtaş y la vice presidenta del grupo parlamentario del partido, Pervin Buldan- fue la sexta que realiza una delegación de representantes de diputados kurdos a Öcalan como parte del denominado en Turquía “proceso de İmralı”. La primera de esas visitas tuvo lugar el pasado 4 de enero con la participación del diputado independiente y presidente del Congreso de la Sociedad Democrática (DTK) Ahmet Türk, así como del diputado del BDP Ayla Akat Ata.

En un comunicado entregado a la delegación del BDP, Abdullah Öcalan alabó las protestas que se han sucedido estos días en Turquía por la remodelación de la emblemática Plaza Taksim de Estambul, pero advirtió no obstante del peligro de que éstas se vean manipuladas por grupos ultranacionalistas y próximas a tramas golpistas como Ergenekon, que podrían aprovecharse de los acontecimientos para sus propios fines.