LOS LABORISTAS RECHAZAN TAMBIÉN UN GOBIERNO DE COALICIÓN EN ISRAEL

El Partido Laborista de Israel rechazó ayer la propuesta del derechista Benjamin Netanyahu para que se sumasen a un futuro gobierno de coalición encabezado por el partido conservador Likud, lo que dificulta seriamente los esfuerzos de Netanyahu por formar un gobierno estable que goze del respaldo de Estados Unidos y no dependa de los partidos religiosos y de ultra-derecha.

El líder laborista y actual ministro de defensa de Israel, Ehud Barak, dijo que su partido haría una \»oposición responsable, seria y constructiva\». Ya el domingo el Kadima de Tzipi Livni había rechazado también la oferta de Netanyahu, quien no obstante no se resigna a un gobierno inestable que repita lo ocurrido en su anterior mandato como primer ministro israelí, cuando tuvo que dimitir acosado por la presión internacional y la negativa de sus socios ultra-conservadores a hacer cualquier concesión a los palestinos. \»No voy a cejar. Quiero tratar de hacer todo esfuerzo posible para formar un gobierno de unidad nacional\».

El presidente israelí Shimon Peres encargó la semana pasada a Netanyahu la formación del nuevo gobierno por ser quien más posibilidades tenía de lograr una mayoría parlamentaria suficiente. Netanyahu tiene ahora seis semanas para formar un gobierno, y cuenta con el apoyo de los partidos religiosos y de ultra-derecha; pero un gobierno así muy probablemente enfrentaría fuerte oposición tanto en Israel como en Estados Unidos, donde además el nuevo presidente Barack Obama ya ha dicho que quiere lograr una paz definitiva y duradera en Oriente Medio.