Lance Armstrong, borrado de la historia del ciclismo

El ciclista estadounidense ha sido desprovisto de sus siete títulos del Tour de Francia por organizar «el más sofisticado programa de dopaje que el deporte haya visto jamás».

El mítico ciclista Lance Armstrong fue despojado el lunes sin posibilidad de apelación de sus siete títulos como ganador del Tour de Francia y vetado de por vida para participar en cualquier competición ciclista profesional tras un informe de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA, por sus siglas en inglés) que le acusa de organizar un programa sistemático y masivo de dopaje en sus equipos.

El presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), Pat McQuaid, anunció el lunes que la organización aceptaba con todas las consecuencias el informe presentado por la USADA y que no apelaría al Tribunal de Arbitraje Deportivo, dejando claro que era el final de Armstrong como ciclista profesional y anunciando el principio de un «nuevo ciclismo».

«Lance Armstrong no tiene cabida en el ciclismo, y merece ser olvidado. Este es un día clave para el ciclismo profesional», sentenció McQuaid durante una conferencia de prensa ofrecida para anunciar que aceptaba la sanción impuesta por la USADA contra el ciclista estadounidense y lo más sorprendente: la eliminación de Armstrong de los registros como ganador de siete Tours de Francia.

El director de la mítica carrera francesa, Christian Prudhomme, confirmó que de acuerdo a la decisión de la UCI el nombre de Armstrong sería borrado de los registros oficiales del Tour como ganador de siete carreras consecutivas entre 1999 y 2005. Contrariamente a lo ocurrido en otros casos similares como el del español Alberto Contador, el título no será otorgado a otro deportistas sino que de forma oficial no habrá ganador de la edición del Tour de Francia en esos años.

La USADA certificó en su informe que Lance Armstrong encabezó «el más sofisticado, profesionalizado y exitoso programa de dopaje que el mundo del deporte haya visto jamás», acusado al ciclista estadounidense y a sus equipos de emplear sustancias como esteroides, EPO o estimulantes, y recurrir a frecuentes transfusiones de sangre.

Para ello la agencia estadounidense recurrió a los testimonios de cerca de una docena de ex compañeros de equipo de Armstrong, que relataron las prácticas habituales en los equipos del ciclista; éste por su parte sigue negando los hechos y argumenta que se trata todo de un montaje y una persecución contra su figura, aunque las acusaciones y la decisión de la UCI probablemente supondrán el fin de su carrera y la retirada de todos sus patrocinadores.

La UCI también está en el ojo del huracán: durante años hizo oídos sordos a las sospechas más que evidentes y sobre todo a las denuncias de miembros de equipos, y hay quien ya la acusa de mirar para otro lado o incluso de complicidad.

El gran perjudicado sin embargo será probablemente el ciclismo, un deporte ya muy tocado en los últimos años por los escándalos de dopaje que ve como una de sus figuras de leyenda convertida en un fraude y a su carrera principal, el Tour de Francia, herida de muerte.