‘’Lamento lo que hice’’, dice el asesino confeso de Sarai Sierra

Ziya T., arrestado el domingo tras haber intentado huir a Siria, explicó a la prensa turca cómo se produjo la muerte de la joven neoyorquina de origen hispano.

 

Ziya T., el principal sospechoso como autor material del asesinato el pasado febrero en Estambul de la joven neoyorquina de origen hispano Sarai Sierra, confesó a los periodistas tras ser capturado el domingo en la provincia meridional de Hatay que sentía haber matado a la joven, y que apenas recordaba nada de lo sucedido.

“Lamento lo que hice. Así es. Lo contaré más tarde”, dijo el hombre, apodado “Laz Ziya” por ser oriundo del Mar Negro, en sus primeras declaraciones a la prensa tras ser sometido a un chequeo médico en Estambul, a donde fue trasladado en avión desde Hatay.

Por otro lado en un video publicado en el portal de noticias TimeTürk, Ziya confesó cómo ocurrió la muerte de Sierra diciendo que todo había sucedido tras haber estado esnifando disolvente “en exceso” aquel día.

“No recuerdo cómo ocurrió”, dijo Ziya, que se ganaba la vida recogiendo y vendiendo cartones usados y utilizaba el disolvente de pintura para drogarse. “Debí de golpearla en la cabeza con algo pesado. Cuando volví por la mañana, vi que estaba muerta y la tapé”, explicó el hombre en el video.

El asesino de la joven declaró además que todo ocurrió bien entrada la noche, cuando Sarai Sierra se acercó a la zona donde había estado inhalando disolvente para colocarse. “Era sobre la 1 de la mañana cuando ella se acercó por allí. Ni siquiera pensé que fuera una estadounidense, o una turista; pensé que era una mujer turca”.

“Fue sólo después de que vi los periódicos hablando de la desaparición de una mujer norteamericana, que comprendí que la mujer desaparecida era la que yo había matado”, explicó Ziya, que relató en el video además cómo tras lo sucedido estuvo dando vueltas por la zona unos nueve días antes de huir de Estambul. “En el 10º día, cuando la policía encontró su cadáver, tuve que escapar hacia Siria… Y ahora me han capturado”, agregó.

Ziya T., de 46 años de edad y oriundo de la provincia del Mar Negro de Karabük, había sido identificado como el principal sospechoso en el caso tras una serie de pruebas genéticas realizadas por el equipo forense encargado del caso. Su propia familia, con la que apenas mantenía contacto y que lo definía como una persona “desequilibrada”, colaboró con la policía para tratar de localizarlo.

El ministro del interior turco, Muammer Güler, declaró mientras tanto a la prensa que Ziya había sido capturado el domingo en el distrito fronterizo de Reyhanlı –en la provincia de Hatay- cuando cruzaba la frontera hacia Turquía procedente de Siria, donde la policía sospechaba que el asesino de la joven se había refugiado. La prensa turca asegura que las autoridades turcas pidieron la colaboración de los rebeldes sirios, que controlan varias zonas “liberadas” en la región antes bajo el control del régimen de Bashar al-Assad.