La Universidad del Bósforo condecora a Yaşar Kemal con un doctorado honorario

La Universidad del Bósforo ha condecorado al renombrado escritor turco Yaşar Kemal con un doctorado honorario.

La Universidad del Bósforo ha condecorado al renombrado autor Yaşar Kemal con un doctorado honorario el lunes. En declaraciones durante la ceremonia en la que le concedieron el doctorado a Kemal, el rector de la Universidad del Bósforo, el Profesor Kadri Ozcaldiran dijo que Yaşar es la primera ventana de la literatura turca al mundo y que es uno de los nombres más importantes de la literatura universal.

Yaşar Kemal (nacido como Kemal Sadık Gökçeli en 1923) es uno de los autores turcos más importantes. Ha sido durante mucho candidato para el Premio Nóbel de Literatura, principalmente gracias a “Memed, mi halcón.”

Kemal publicó su primer libro “Ağıtlar” (Baladas), una recopilación de cuentos folclóricos, en 1943. Este libro saca a la luz muchos ritmos y baladas olvidadas, que Kemal había comenzado a coleccionar con 16 años. Recibió fama mundial con la publicación de “Memed, mi halcón” (Ince Memed, en turco) en 1955. En “Ince Memed,” Yaşar Kemal critica la sociedad a través de un héroe legendario, un protagonista que escapa a las montañas como resultado de la opresión de los agás.

Uno de los más famosos escritores de Turquía, Kemal es conocido por su lenguaje y su descripción lírica de la vida bucólica de Turquía. Hasta el momento ha sido galardonado con 19 premios literarios.

En 1955 su novela “Teneke” fue adaptada como obra teatral, que fue representada durante casi un año en Gotemburgo, Suecia, país en el que vivió durante dos años en la década de los 70. El compositor italiano Fabio Vacchi adaptó la misma novela en una ópera de tres actos que fue estrenada en la Scala de Milán, Italia, en el 2007.

Al recibir su doctorado en la Universidad del Bósforo, Kemal dijo que aquellos que leían sus novelas deberían estar en contra de las guerras y la explotación. “Los humanos no deberían dejar que los estados y los gobiernos asimilen a los individuos. Aquellos que leen mis obras deberían comprender que los individuos envueltos en la destrucción de una cultura están de hecho destruyendo su propia cultura. Esto es un problema en nuestro propio país. Los idiomas fueron prohibidos en Turquía durante 80 años. Nadie comprende que su propia cultura se le ha escapado de las manos.»