La tierra tembló dos veces en el norte de Turquía

Dos seísmos de intensidad moderada separados por pocos minutos causaron el pánico entre los residentes de la provincia de Çorum, situada sobre la Falla Anatolia Norte que atraviesa Turquía de este a oeste.

Dos terremotos de intensidad moderada sacudieron el miércoles la provincia turca de Çorum, ubicada en el centro-norte de Turquía en la región del Mar Negro, según informaron medios turcos citando datos del Observatorio Sismológico Kandilli de Estambul.

De acuerdo a las informaciones proporcionadas por la prensa del país, el primero de los temblores se produjo a las 14:57 hora local (12:57 CET) con una intensidad de 4,7 grados en la escala Richter, mientras que el segundo tuvo lugar apenas unos minutos después, a las 15:02 (13:02 CET) registrando una magnitud de 4 grados, si bien posteriormente Kandilli revisó las mediciones e incrementó la intensidad de este último hasta los 4,1 grados.

Ambos seísmos se produjeron a escasa profundidad -5 kilómetros y 1,7 kilómetros, respectivamente- lo que incrementó sus efectos pese a que los dos tuvieran una intensidad moderada. El prestigioso Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) confirmó el primero de los terremotos pero rebajó su intensidad a 4,3, situándolo a 10 kilómetros bajo la corteza terrestre y con epicentro a unos 21 kilómetros al norte de la localidad de Bayat, al oeste de la provincia.

Las autoridades locales informaron que las dos sacudidas no dejaron víctimas aunque sí numerosas escenas de pánico entre muchos residentes de la zona, que salieron a la calle al sentir unos temblores que provocaron daños de menor consideración, incluyendo la rotura de ventanas, el desprendimiento de parte de la fachada de algunos edificios y la aparición de grietas en varios inmuebles.

Turquía se asienta sobre tres grandes fallas activas que recorren el norte y el este del país y la región del Egeo a lo largo de casi 3.000 kilómetros. La provincia de Çorum está situada junto a la Falla Anatolia Norte, que atraviesa toda Turquía de oeste a este uniendo las placas de Anatolia y Eurasia.

Se estima que unos 33 millones de personas y 10 millones de edificios viven en Turquía en zonas de elevado riesgo sísmico, mientras que otros 23,3 millones –y 5 millones de edificios- se ubican en zonas donde existen fallas activas que pueden producir sacudidas menores: esto equivale a decir que dos tercios de la población turca vive pendiente de que la tierra tiemble bajo sus pies.

Desde el gran seísmo de 1999,  que mató a más de 18.000 personas en el país, las autoridades turcas han tomado varias medidas de prevención anti-terremotos en un país surcado por 485 líneas de falla activas que pueden producir terremotos de magnitud 5,5 o superior, según los estudios; entre ellas, se han incluido campañas de información pública o la decisión de demoler millones de edificios por todo el país que no están preparados para soportar un temblor.