La policía holandesa usa perros para reprimir las protestas de la minoría turca

La policía de Rotterdam empleó caballos y perros para reprimir con dureza las protestas de cientos de turcos residentes en el país que se concentraron el sábado por la noche frente al consulado de Turquía para protestar por la decisión de expulsar de Holanda a la ministra turca de Asuntos Sociales. En unas imágenes que han causado indignación en Turquía, unos policías golpearon a uno de los manifestantes hasta derribarlo y posteriormente azuzaron contra él a uno de los perros, que mordió al hombre en un muslo dejándolo en estado de shock. Varios periodistas turcos denunciaron también agresiones.