La autopsia de Arafat confirma que el líder palestino murió envenenado por polonio

Los resultados publicados por un equipo de forenses suizos demuestran que hay concentraciones hasta 18 veces más altas de lo normal de polonio radioactivo en su cuerpo.

El líder palestino Yasir Arafat, fallecido el 11 de noviembre de 2004 en un hospital francés tras haber caído súbitamente enfermo un mes antes en Ramala (Cisjordania), fue envenenado con altas dosis de polonio radiactivo.

Así lo afirmó el miércoles su vida, Suha Arafat, tras haber recibido los resultados de un equipo de forenses suizos que analizaron muestras de los restos exhumados el año pasado de su marido. «Esto ha confirmado todas nuestras dudas», manifestó Suha tras reunirse el martes en Ginebra con miembros del equipo en Suiza.

«Se ha demostrado científicamente que no murió de una muerte natural, y tenemos la prueba científica de que este hombre fue asesinado», subrayó su vida, que sin embargo no quiso acusar a ningún país o grupo que pudiera haber buscado la muerte del líder palestino; muchos de sus compatriotas sin embargo apuntan claramente su dedo acusador hacia Israel, que mantuvo asediado en Ramala a Arafat durante los dos últimos años y medio de su vida. Las autoridades israelíes ya se han apresurado a negar cualquier implicación, achacando su muerte a la edad y a un estilo de vida según ellos poco saludable.

Fue una investigación abierta por la conocida cadena de televisión qatarí Al-Jazeera la que destapó el año pasado la posibilidad de que Arafat hubiera sido envenenado con una sustancia altamente tóxica, tras encontrarse restos de polonio 210 radiactivo en los efectos personales del presidente palestino entregados a su viuda por los responsables del hospital francés donde falleció.

En agosto de 2012 la fiscalía francesa abría una investigación al respecto a petición de su viuda, y equipos forenses de Suiza, Rusia y Francia procedían a examinar las muestras biológicas de sus restos para someterlas a examen, después de que el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, diera el permiso para proceder a la exhumación del cuerpo de su predecesor.

A falta de hacerse públicos los resultados de los equipos de forenses rusos y franceses, los resultados publicados ahora y entregados además de a su viuda a la ANP, demuestran que hay concentraciones anormalmente elevadas -hasta 18 veces más altas de lo normal- de polonio radioactivo, especialmente en la caja torácica y la pelvis de Arafat, lo que lleva al equipo suizo a afirmar que hay más de un 80% de posibilidades de que fuera envenenado con esa sustancia, la misma que se empleó para asesinar al ex espía ruso Aleksandr Litvinenko y para intentar acabar con la vida del líder opositor y posteriormente presidente ucraniano Víktor Yúshchenko.

Fue el 12 de octubre de 2004 cuando Arafat comenzó a presentar síntomas de problemas gastrointestinales, que en pocos días derivaron también en una disminución de su nivel de plaquetas en sangre y en hemorragias internas. Trasladado de urgencia desde Cisjordania a un hospital militar de París, allí finalmente entraría en coma y fallecería menos de un mes después -el 11 de noviembre de 2012- a la edad de 75 años.