Israel estudia represalias tras el acuerdo entre Fatah y Hamas

Mientras Turquía considera el acuerdo vital para la paz en la región, Estados Unidos cree que la inclusión de Hamas complica seriamente sus esfuerzos en las negociaciones entre palestinos e israelíes.

Responsables de seguridad del ejecutivo israelí se reunieron el jueves para estudiar la respuesta de Tel Aviv al acuerdo de unidad entre las dos principales facciones palestinas anunciado el día anterior, y que ha despertado la preocupación de las autoridades de Israel, descontentas con la inclusión en un gobierno de unidad palestino del grupo islamista Hamas, que controla la Franja de Gaza y al que tanto israelíes como estadounidenses consideran una organización terrorista.

El propio primer ministro israelí Benjamin Netanyahu reaccionaba el miércoles al anuncio del acuerdo acusando al actual presidente palestino y miembro de Al-Fatah, Mahmud Abbas, de haber preferido a «Hamas, y no a la paz», en alusión a las negociaciones en curso entre israelíes y palestinos. Se espera que el gabinete israelí anuncie nuevas sanciones contra la Autoridad Nacional Palestina, que se sumarían a las medidas de presión económica ya en marcha tras las iniciativas unilaterales en la escena internacional para un reconocimiento «de facto» del Estado palestino.

Fatah y Hamas habrían acordado la creación de un gobierno de unidad nacional palestino en el plazo de cinco semanas, así como la celebración de elecciones en Cisjordania y Gaza en un plazo de seis meses. Esta no es sin embargo la primera vez que las dos principales facciones palestinas anuncian un acuerdo de este tipo, que luego se ha visto trucando por diferencias entre ambas partes en su aplicación.

Algunos países como Turquía recibieron no obstante con satisfacción el acuerdo, considerándolo vital para la paz en la región. «Damos la bienvenida al acuerdo entre las delegaciones de Fatah y Hamas del 23 de abril para el establecimiento de un gobierno de unidad y la celebración de elecciones», decía el Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía en un comunicado emitido el miércoles.

Washington, principal aliado del Estado israelí, mostró sin embargo su disgusto con el anuncio el mismo día recordando que el Departamento de Estado sigue considerando -desde 1997- al grupo Hamas como una organización terrorista internacional, por lo que esta facción no ha sido incluida en las negociaciones de paz auspiciadas por EE.UU.

«El momento (del acuerdo) es inquietante, y nos hemos mostrado ciertamente desilusionados con el anuncio», explicaba el miércoles una portavoz del Departamento de Estado norteamericano en declaraciones a la prensa. «Esto podría complicar seriamente nuestros esfuerzos (para lograr un acuerdo de paz con Israel)», añadió.