Grecia protesta ante Turquía por sus vuelos sobre el Egeo

La ministra de exteriores griega, Dora Bakoyannis, ha mostrado su preocupación por el incremento de la tensión con Turquía.

La ministra de exteriores de Grecia, Dora Bakoyannis, ha mostrado su preocupación por el incremento de la tensión con Turquía después de años de mejorar en las relaciones a causa de los vuelos militares turcos sobre el Mar Egeo, donde ambos países mantienen desde hace años una disputa por los límites de las aguas territoriales y el espacio aéreo de las numerosas islas griegas, y las escaramuzas entre cazas de uno y otro bando son frecuentes.

Bakoyannis declaró esta semana que ahora los cazas turcos sobrevuelan islas despobladas, lo que está generando nuevas tensiones con su vecina Turquía. «Hay un incremento en la tensión en el Egeo, que está siendo considerado muy seriamente por la parte griega», dijo Bakoyannis, quien a principios de año ya señaló que las relaciones entre ambos países habían llegado a un punto muerto después de una década de amplios progresos. No hay que olvidar que Grecia y Turquía, ambos miembros de la OTAN, estuvieron a punto de entrar en guerra en 1974 y 1996 a causa de las disputas en torno a Chipre y a la soberanía en el Egeo.

Las autoridades griegas afirman que cerca de 1.500 violaciones de su espacio aéreo tienen lugar cada año por parte de cazas turcos, y que además estos utilizan ahora tácticas más agresivas, tales como vuelos a baja altitud sobre islas poco pobladas. El gobierno turco mantiene sin embargo que no lleva a cabo ninguna violación del espacio aéreo griego, y que el problema reside en que Grecia afirma unilateralmente que su espacio aéreo es mayor del reconocido oficialmente por Ankara.

A pesar de los progresos habidos en los últimos años entre ambos gobiernos, el Egeo ha seguido siendo una fuente de disputas y tensiones para Turquía y Grecia, dado que algunas de las miles de islas griegas que pueblan este mar se encuentran a escasos kilómetros de las costas turcas. Otra cuestión candente es la inmigración ilegal, especialmente en los últimos años. Cada año decenas de miles de inmigrantes ilegales llegan a Grecia con el objetivo de entrar en la Unión Europea, muchos de ellos en pequeñas embarcaciones que arrivan a las islas griegas desde las cercanas costas turcas. Sólo en 2008 las autoridades griegas detuvieron a más de 146.000 inmigrantes ilegales, un 30% más que en 2007 y un 54% más que en 2006 según cifras oficiales.