Gadafi se atrinchera en Trípoli tras tomar los rebeldes la capital

Tras la captura por parte de los rebeldes de Trípoli, su último bastión, Gadafi se ha atrincherado con sus últimos seguidores en un sector de la ciudad, mientras dos de sus hijos han sido capturados.

Las noticias siguen siendo confusas en torno a la situación en la capital libia, donde la toma de la ciudad por parte de los rebeldes opuestos al régimen de Gadafi es ya un hecho y miles de ellos festejan en estos momentos la caída del dictador libio en la emblemática Plaza Verde, escenario durante meses de las demostraciones a favor de Gadafi y que ahora los rebeldes pretenden renombrar como Plaza de los Mártires.

Apoyados por ataques aéreos de la OTAN, las fuerzas de la oposición habían logrado acercarse el sábado a pocos kilómetros de Trípoli, donde el líder libio parecía acorralado, falto de suministros y con cada vez más miembros de su gabinete abandonándole.

Consciente de su delicada situación, Gadafi apareció el domingo por la tarde en televisión para lanzar un enardecido y desesperado mensaje en el que pedía a todos sus seguidores que se unieran a la batalla para defender Trípoli y evitar la caída de la ciudad, al tiempo que ordenó que se entregasen armas a los ciudadanos para defenderla.

«Abrid los almacenes de armas, entregadlos a las masas. ¿Dónde están los religiosos que siempre están en primera fila y buscan el martirio? ¡Que salgan de sus casas para limpiar Libia de los ratones!», exclamó el dictador libio, antes de arremeter contra Francia y Estados Unidos, a cuyos gobiernos acusó de querer apropiarse del petróleo libio y del control del país norteafricano.

En su discurso Gadafi reconoció implícitamente además la caída de varios barrios de la capital en manos de las fuerzas rebeldes, al instar a sus seguidores a unirse «a la batalla en Tayura», un barrio ubicado al este de Trípoli, confirmando ya entonces las informaciones de la oposición que aseguraban que estaba en sus manos.

«Todos los libios están convocados a unirse a la batalla de Trípoli para impedir que el enemigo tome esta ciudad», insistió Gadafi en un discurso de tono épico. «No cederemos nunca, triunfaremos. ¡Adelante, adelante! ¡Alá es grande!», concluyó su discurso. Sin embargo parece que sus palabras no surgieron efecto, ya que al contrario que los combates de los últimos días conforme avanzaban hacia la capital, especialmente en el frente oriental, los rebeldes aseguran que apenas hallaron resistencia al entrar en Trípoli.

Mientras tanto, las informaciones fluían en plena efervescencia de los combates en Trípoli, y la televisión qatarí Al-Jazeera informaba de la captura en la ciudad de dos hijos de Gadafi, incluyendo a Saif Al-Islam, quien ha sido su portavoz y principal valedor ante la prensa internacional desde que se iniciara el conflicto. El Consejo Nacional de Transición -principal órgano de los rebeldes- anunció también la rendición de la guardia personal del líder libio, y ofreció un alto al fuego a condición de que Gadafi abandone el poder y se vaya del país. Sin embargo aún no está claro cuál sería el destino del que durante más de 40 años ha sido el máximo dirigente del país; las últimas noticias hablan de que las fuerzas leales a Gadafi aún controlarían entre el 15 y el 20% de la ciudad, y que el líder libio se habría atrincherado allí desde donde estaría llevando a cabo una contraofensiva empleando algunos tanques.

Un portavoz del gobierno libio insistió en que los combates en la capital aún continuaban y que la batalla aún no había concluido, si bien era obvio que la mayor parte de Trípoli -incluída su céntrica y emblemática Plaza Verde- estaban en manos rebeldes. Decenas y decenas de miles de exultantes libios se echaron a las calles de Bengasi, segunda ciudad más importante del país y principal bastión de los rebeldes, para celebrar la caída de Trípoli, algo que parecía lejano y casi imposible hace sólo un mes. Mientras en la emblemática Plaza Verde de la capital, en poder ya de los rebeldes, la gente festejaba con disparos al aire el fin inminente del régimen y arrojaba al suelo las imágenes del dictador.

El canal de televisión Al-Jazeera informó poco después del mediodía que el primer ministro libio Al Baghdadi Ali al-Mahmoudi habrían huído a la isla tunecina de Djerba. Con él se encontraría también otros funcionarios, según indicó Al-Jazeera citando a sus corresponsales en la zona.

La bandera rebelde ondea en Ankara

En la capital de Turquía, Ankara, partidarios de los rebeldes opuestos al régimen de Gadafi retiraron el lunes la bandera verde del régimen ubicada en la embajada de Libia en la capital turca, sustituyéndola por la bandera con los colores rojo, negro y verde que existía antes de la llegada de Gadafi y que se ha convertido en el símbolo de la oposición a la dictadura de Gadafi.

La prensa turca informó que el embajador libio en Ankara quiso emitir un comunicado, pero los simpatizantes de los rebeldes en la capital de Turquía se lo impidieron argumentando que era un lealista al régimen del coronel libio.

 

Para ver imágenes en directo de Trípoli y Bengasi (Al-Jazeera TV): http://english.aljazeera.net/watch_now