El primer ministro turco Tayyip Erdoğan pidió el jueves a los miembros de su partido que boicoteasen a los medios pertenecientes al grupo mediático Doğan, entre los que se incluyen diarios como Hürriyet o canales como CNN Türk, en una nueva escalada de la pugna que vienen manteniendo en las últimas semanas el líder del AKP y el magnate turco de los medios de comunicación Aydın Doğan a raíz de que estos comenzasen a publicar acusaciones de corrupción contra el gobierno de Erdoğan; este por su parte las califica de simples difamaciones y asegura que la ola de acusaciones del grupo Doğan responde al rechazo del gobierno a una gran operación inmobiliaria en Estambul que hubiese reportado grandes beneficios al grupo mediático, propietario de prácticamente la mitad de los medios de comunicación de prensa, radio y televisión en Turquía.
\»En este país los medios de comunicación han perdido su credibilidad. Así que os digo, miembros del partido, que empeceis una campaña contra los medios que publican falsas noticias y no os lleveis estos periódicos a vuestras casas (…) Ahora usaremos nuestro derecho natural y comenzaremos una campaña contra vosotros y no compraremos vuestros periódicos\», dijo Erdoğan en clara alusión al grupo de comunicación Doğan.
Los medios del grupo Doğan han cubierto ampliamente un juicio concluido recientemente en Alemania contra una organización caritativa conservadora acusada de malversar millones de euros y de transferir algunos de esos fondos a Turquía, incluyendo a un canal de televisión religioso favorable al AKP. Tres personas -incluyendo un ciudadano turco- fueron halladas culpables el pasado miércoles por un tribual alemán, tras lo cual las autoridades turcas se han visto obligadas a investigar posibles vínculos de la organización en Turquía. Los medios de comunicación turcos favorables al gobierno han cubierto también la noticia del juicio, aunque de manera menos agresiva y sin lanzar acusaciones contra el gobierno.
El gobierno turco del AKP ha introducido varias reformas favorables a la libertad de expresión, incluyendo la reforma del famoso Artículo 301, que permitía juzgar a periodistas e intelectuales por simples opiniones. Sin embargo, la UE sigue exigiendo más reformas y la creciente polémica entre Erdoğan y el principal grupo de comunicación turco -incluyendo amenazas y ultimatums del primer ministro- podría poner de nuevo a Turquía en el candelero ante Bruselas en cuestiones como la libertad de prensa o de información.
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Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.





