Erdoğan dispuesto a paralizar parte de su controvertida reforma judicial

El jueves, su hijo Bilal Erdoğan insistía en negar las acusaciones de corrupción contra él y se mostraba dispuesta a declarar ante la fiscalía si es requerido.

El gobierno turco está dispuesto a «congelar» algunos artículos de la polémica reforma de la justicia que pretende modificar el funcionamiento y composición del Consejo Supremo de Jueces y Fiscales (HSYK), según anunció el viernes el jefe del ejecutivo, Recep Tayyip Erdoğan, quien sin embargo matizó que no tenía intención de retirar la totalidad de la nueva ley debatida en la Asamblea Nacional, tal y como se había especulado en las últimas horas.

«La retirada de la proposición (de ley) sobre el HSYK es innegociable. Hubiéramos deseado que la legislación sobre el HSYK pudiera haberse realizado a través de una enmienda constitucional. Yo hice mi debido llamamiento a la oposición, y los diputados de mi grupo parlamentario los visitaron. Pero no se obtuvo ningún resultado positivo», dijo Erdoğan a los periodistas en Ankara tras su regreso de Bruselas, en referencia a la oferta lanzada la semana pasada al Partido Republicano del Pueblo (CHP).

«Por ahora congelaremos las otras partes de la ley, pero si hay necesidad, podríamos volver a presentarlas a la Asamblea Nacional en el futuro», añadió el primer ministro y líder del partido gobernante AKP, quien además aseguró que durante la reunión mantenida el jueves con el presidente turco Abdullah Gül éste en ningún momento le pidió que retirara el borrador de ley.

Erdoğan se refirió a la nueva disputa surgida el día anterior en el parlamento turco precisamente durante una sesión en la que se debatía la nueva legislación sobre el HSYK, y que derivó en una pelea entre diputados del CHP y el AKP. El primer ministro arremetió contra la oposición y denunció lo que calificó como «provocaciones» por parte de los diputados del CHP contra su persona. «Decir estas palabras contra el primer ministro desde la tribuna de la Asamblea General es una provocación. Eso provoca consecuencias. Todo el mundo debería evitar tales provocaciones», declaró.

El hijo de Erdoğan, dispuesto a declarar ante la fiscalía

Por otro lado el abogado de Bilal Erdoğan insistía el viernes en que éste no ha sido detenido ni llamado a declarar en relación con las investigaciones por corrupción iniciadas el pasado diciembre, tal y como sostiene el principal partido de la oposición.

En declaraciones recogidas el jueves por la agencia de noticias Anatolia, Ahmet Özel afirmó que todas las acusaciones contra el hijo menor del primer ministro turco son infundadas y responden únicamente a intereses políticos. No obstante aseguró que Bilal está dispuesto a presentarse ante el fiscal jefe de Estambul en cualquier momento si se requiere su comparecencia.

La semana pasada el ministro de justicia turco Bekir Bozdağ aseguraba en declaraciones ante la comisión de justicia del parlamento que nunca ha existido ninguna orden de detención contra el hijo menor del primer ministro. «Me gustaría declarar que no existe una orden para detener al señor Bilal Erdoğan. No es posible revocar una decisión inexistente. Las afirmaciones de que (el hijo menor del primer ministro) ha abandonado el país o está oculto no reflejan (tampoco) la realidad», afirmó entonces Bozdağ.

La fiscalía turca habría investigado a TÜRGEV -una organización caritativa que cuenta con Bilal Erdoğan entre su directiva- por supuestamente intentar llevar a cabo modificaciones ilegales en un proyecto de construcción. El alcalde del distrito estambulita de Fatih, Mustafa Demir, es una de las figuras políticas vinculadas al partido gobernante AKP que ha aparecido implicado desde los primeros días en la trama por corrupción, y es también miembro de la directiva de TÜRGEV.