El tribunal acusa a 51 de los detenidos de vínculos con el PKK

Un tribunal turco ha acusado a 51 de los 54 detenidos el pasado martes en varias provincias de Turquía en el transcurso de una operación policial de vínculos con la organización terrorista PKK, según informó este sábado la agencia de noticias turca Anatolia. Entre los acusados hay varios miembros del partido nacionalista kurdo DTP.

La policía turca arrestó hace una semana a más de medio centenar de personas en una serie de registros llevados a cabo en viviendas, oficinas y otros edificios en nueve ciudades de toda Turquía, incluyendo la capital Ankara, la ciudad mediterránea de Antalya y la ciudad sudoriental de Diyarbakır, uno de los principales valuartes del DTP, especialmente a raíz de las últimas elecciones. La operación incluyó varias sedes del DTP y de organizaciones kurdas.

Muchos de los detenidos en esa operación eran miembros del DTP, que está actualmente inmerso en un proceso de posible ilegalización ante el Tribunal Constitucional precisamente acusado de tener vínculos con la organización armada. El DTP tiene actualmente 21 diputados en el parlamento turco, compuesto de 550 escaños.

Las autoridades turcas aseguran que las operaciones y arrestos llevados a cabo no tienen por objetivo proporcionar nuevas pruebas sobre los vínculos DTP-PKK, sino que han sido la culminación de un año de investigación acerca del entramado urbano de la organización terrorista. Miembros del partido nacionalista kurdo acusaron sin embargo al gobierno de llevar a cabo un acto de «venganza» por el éxito cosechado en el sureste de Turquía durante las recientes elecciones municipales.

Selahattin Demirtaş, vice presidente del grupo parlamentario del DTP, declaró la semana pasada a la prensa que los arrestos formaban parte de una campaña contra su partido a raíz de que arrebatase varias alcaldías previamente gobernadas por el AKP en el sureste del país. «Esta es una operación ilegal contra el DTP y un intento de manipular el apoyo político al DTP», dijo Demirtaş. «No es una coincidencia que la operación llegue tan poco después de las elecciones», añadió.

Reacciones en Turquía

El DTP ha sido acusado en multitud de ocasiones de ser la rama política del PKK, una organización considerada como un grupo terrorista por la mayor parte de la comunidad internacional, incluyendo la Unión Europea. De hecho el propio DTP a menudo no oculta sus simpatías por el PKK o por su líder, Abdullah Öcalan, y se niega a calificar al PKK como organización terrorista o a condenar sus atentados. Muchos analistas en Turquía consideran sin embargo que las últimas detenciones no tienen una motivación política, sino que son el resultado lógico de los vínculos existentes -y conocidos por todos- entre el partido y el grupo armado.

«No creo que las operaciones de la policía contra el PKK tengan por objetivo proporcionar más evidencias sobre los vínculos entre la organización terrorista y el partido para su ilegalización. De todos modos, no es necesario recoger nuevas evidencias para probar los vínculos entre el PKK y el DTP. El DTP hace público frecuentemente sus vínculos con el grupo terrorista. No obstante, sería un error ilegalizar el DTP, Turquía no debería clausurar este partido incluso aunque tenga claramente vínculos con la organización terrorista», declaró Mehmet Metiner, columnista del diario turco Star.

Ümit Fırat, un intelectual kurdo, comentó en declaraciones al diario turco Zaman que los fiscales no necesitan más evidencias para ilegalizar al DTP. «El caso sobre la clausura del DTP proporciona pruebas suficientes sobre los vínculos del DTP con el PKK. Para mí, las últimas operaciones tienen por objetivo acabar con el PKK, no con el DTP», declaró Fırat, quien añadió que no le sorprendía ver miembros del partido entre los arrestados.

Los analistas opinan sin embargo que el DTP no debería ser ilegalizado y que se debería intentar conseguir que el partido se distanciase progresivamente de los actos de violencia. «Las actuales leyes del país indican que el DTP debería ser ilegalizado, dado que frecuentemente se asocia con actos de violencia. Pero Turquía no debería proporcionar al DTP semejante carta de triunfo», afirma Metiner, quien opina que una medida así fomentaría el victimismo del que a menudo hace gala el DTP para obtener apoyos entre la población kurda y radicalizaría aun más las bases del partido.