El PKK lanza una ‘’última advertencia’’ al gobierno turco sobre el proceso de paz

Los líderes de la organización armada acusan al gobierno del AKP de no dar los pasos necesarios y poner en peligro las negociaciones de paz, que podrían quedar bloqueadas en los próximos días.

La Unión de Comunidades del Kurdistán (KCK), considerada como la rama urbana del grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), advirtió al gobierno del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) que será “responsable del estancamiento del proceso (de paz) a menos que se den pasos concretos lo antes posible”, en lo que calificó como una “advertencia final” al ejecutivo del primer ministro Erdoğan.

En un comunicado emitido a través de la agencia de noticias kurda Fırat, vinculada al PKK, el KCK acusó al partido gobernante en Turquía de haber saboteado el proceso de paz entre Ankara y la organización armada por “no haber dado pasos concretos”, mencionando entre otras cuestiones los problemas de salud del líder histórico del PKK Abdullah Öcalan –que cumple cadena perpetua desde 1999 en la prisión de İmralı- y culpando al gobierno turco de no estar proporcionándole el tratamiento médico necesario.

El KCK acusa también al ejecutivo del AKP de apoyar a los grupos opositores en el norte de Siria que están combatiendo a los militantes armados kurdos del PYD, criticando también los planes de construcción de puestos militares y presas hidráulicas en el sureste de Turquía y arremetiendo tanto contra las autoridades gubernamentales como contra los medios de comunicación turcos, a los que la organización acusa de intentar sabotear el proceso de paz.

Por último el comunicado alude a que los representantes del partido nacionalista kurdo BDP no han podido visitar a Öcalan en prisión cada dos semanas, y subrayan que la última carta enviada por la organización no ha sido entregada al líder encarcelado del PKK.

Murat Karayılan, hasta hace poco líder del PKK en el norte de Irak y nombrado recientemente como comandante de las Fuerzas de Defensa del Pueblo (HPG) –el brazo armado del PKK- ya advirtió hace una semana que el proceso de negociación reabierto a finales del año pasado entre el PKK y el gobierno turco podría alcanzar un peligroso punto muerto en los próximos días “si Turquía no consigue dar pasos hacia adelante”.

“Las prisiones están llenas de políticos kurdos. Este es un hecho que compromete el proceso de paz. Todo el mundo debería saber que la próxima semana es muy importante. Si la actitud del Estado turco continúa igual que ahora, el proceso quedará bloqueado. Ahora no está bloqueado, pero está camino de estarlo”, declaraba Karayılan el pasado 11 de julio.