El hijo del primer ministro turco testificó por la supuesta trama de corrupción

Bilal Erdoğan habría rechazado ante la fiscalía todas las acusaciones, que sus abogados aseguran que están basadas en conjeturas y tienen un fin únicamente político.

El hijo del primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan, Bilal Erdoğan, testificó esta semana ante la fiscalía que investiga las denuncias por corrupción que han salpicado al ejecutivo del AKP desde que decenas de personas fueran detenidas el pasado 17 de diciembre, según informaron el viernes varios medios turcos.

El diario turco Hürriyet afirmaba por boca de su ex editor jefe y actual columnista Ertuğrul Özkök la información citando a varias fuentes, incluyendo al corresponsal del periódico Toygun Atilla y al empresario turco Ali Ağaoğlu, quien fuera detenido durante la operación de diciembre y puesto en libertad posteriormente. «Bilal Erdoğan fue a los juzgados el martes (11 de febrero). Entró al edificio a través de la puerta principal usada por el público y se reunió allí con sus abogados», explicó Özkök.

Por su parte la agencia de noticias estatal Anatolia informaba el viernes que Bilal Erdoğan había prestado declaración el pasado 5 de febrero, añadiendo que su testimonio había sido ofrecido ante los fiscales İsmail Uçar, Fuzuli Aydoğdu, İrfan Fidan y Murat Çağlak. Ahmet Özel, abogado de Bilal, confirmaba que el hijo menor del primer ministro turco había prestado declaración contestado detalladamente y rechazando todas las acusaciones en su contra, que según el letrado «consisten por entero de alegatos sin definir e interpretaciones», incluyendo fotos y grabaciones telefónicas.

«Está perfectamente claro que (Bilal) Erdoğan ha estado sujeto a tales acusaciones sin fundamento debido a su identidad públicamente conocida, para lanzar una campaña difamatoria hacia la opinión pública. El propósito ha sido político, poniendo a mi cliente bajo sospecha, pero al hacerlo se han violado los principios más básicos de la justicia», añadió el abogado de Bilal, defendiendo el derecho a la presunción de inocencia de su cliente.

Las investigaciones por corrupción, que el propio primer ministro Recep Tayyip Erdoğan ha llegado a calificar como «golpe de Estado judicial» contra su gobierno orquestado por el movimiento religioso liderado por Fethullah Gülen, afirma que la trama ha pretendido implicarle a él mismo a través de la fundación TÜRGEV, una organización caritativa que cuenta con su hijo Bilal entre su directiva.

La fiscalía turca habría investigado a TÜRGEV por supuestamente intentar llevar a cabo modificaciones ilegales en un proyecto de construcción. El alcalde del distrito estambulita de Fatih, Mustafa Demir, es una de las figuras políticas vinculadas al partido gobernante AKP que apareció implicado durante los primeros días en la trama por corrupción, y es también miembro de la directiva de TÜRGEV.

La justicia turca ordena la puesta en libertad de seis de los detenidos

Por otro lado un tribunal de Estambul ordenaba el viernes la puesta en libertad de seis sospechosos implicados en la investigación por corrupción, incluyendo entre ellos al antiguo director del banco estatal Halkbank, Süleyman Aslan, a quien además se le permite salir del país.

Con este pronunciamiento ya son sólo cinco los presuntos implicados en los casos de corrupción que aún permanecen en prisión preventiva desde diciembre. Entre ellos se encuentran el hijo del ex ministro del interior Muammer Güler, Barış Güler, el también hijo del ex ministro de economía Zafer Çağlayan, Kaan Çağlayan, y el empresario azerbaiyano Reza Zarrab, a quien se acusa de pago de sobornos y lavado de dinero en Irán a través del Halkbank.