Persiste la polémica por las palabras de la canciller alemana, Angela Merkel, que afirmó que el multiculturalismo había fracasado en Alemania en referencia a los inmigrantes musulmanes.
Mientras persiste la polémica por las declaraciones de la canciller alemana, Angela Merkel, en las que afirmaba que el multiculturalismo había fracasado en Alemania en referencia a los inmigrantes musulmanes que viven en el país, ahora varios ministros de su gabinete han pedido que se relajen urgentemente las leyes de inmigración si Alemania quiere mantener su crecimiento económico y evitar quedarse sin mano de obra.
Hasta tres ministros del gobierno de coalición alemán aseguraron que si Alemania no relajaba sus leyes de inmigracion el país se enfrentaba a una fuerte escasez de mano de obra cualificada que la industria firma necesitar con urgencia, debido al progresivo envejecimiento de la población. Una posibilidad que fue sin embargo descartada por el ministro del Interior Thomas de Maiziere, un influyente conservador dentro de la Unión Cristiano Demócrata (CDU) de Merkel, que señaló que las actuales leyes «son lo bastante flexibles» y que si los empresarios necesitan trabajadores deben «salir al mundo y reclutarlos».
Este debate se produce mientras el presidente alemán, Christian Wulff, continúa durante toda esta semana su visita oficial de cinco días de duración a Turquía. Wulff, que es el primer jefe de estado alemán en visitar Turquía en la última década, ha pedido a su país que acepte que los musulmanes forman también parte de su sociedad y que las mezquitas también forman parte del paisaje alemán.
La postura del presidente alemán choca con el éxito que está cosechando un libro publicado por Thilo Sarrazin, ex funcionario del Bundesbank, en el que arremete contra los inmigrantes musulmanes que viven en Alemania y les acusa de bajar el «coeficiente intelectual» del país.
Sus palabras fueron fuertemente criticadas y acusadas de racistas y xenófobas, pero a medida que las encuestas han mostrado que más de la mitad de los alemanes están de acuerdo con él ciertos líderes conservadores del gobierno han comenzado a mostrar una línea más dura en relación con los inmigrantes musulmanes, que suman unos cuatro millones de habitantes, la mayoría de ellos procedentes de Turquía.
En un principio Merkel se mostró más moderada y conciliadora, criticando la falta de integración de los inmigrantes pero al mismo tiempo diciendo que las mezquitas forman también parte del paisaje alemán. Pero la canciller germana ha acabado por adoptar las tesis más duras conforme la crisis económica hace mella en una sociedad alemana que busca ahora una «cabeza de turco» (nunca mejor dicho) a la que culpar de sus problemas.
VOTE
EQUIPO EDITORIAL
.
Editado y revisado por:

Pablo Gómez es especialista en Turquía y editor jefe de Hispanatolia desde 2011. Desde 2006 se dedica al análisis de la actualidad y la geopolítica de Turquía y su región.
…
📣 Tu PUBLICIDAD en Hispanatolia
.
🤗 AYÚDANOS CON UN DONATIVO:
💗 Paypal





