Dimite el ministro de exteriores israelí Avigdor Lieberman, acusado de fraude

El político ultranacionalista, un socio vital en la coalición de gobierno dirigida por el primer ministro Benjamin Netanyahu, está acusado de abuso de confianza y fraude fiscal, entre otros delitos.

 

El ministro de exteriores israelí, Avigdor Lieberman, presentó el viernes su dimisión tras haber sido acusado de fraude y tráfico de influencias, entre otros cargos, un anuncio que podría perjudicar las buenas perspectivas electorales de la coalición Likud-Yisrael Beitenu de cara a las elecciones anticipadas del próximo mes de enero.

«He decidido dimitir de mi cargo como ministro de exteriores y vice primer ministro», dijo Lieberman en un comunicado emitido el viernes en el que justificaba su decisión, que incluye la retirada de su inmunidad parlamentaria, como un intento de esclarecer los hechos y limpiar su nombre.

El anuncio se produce un día después de que el Ministerio de Justicia de Israel informara que acusaría formalmente a Lieberman por una serie de irregularidades cometidas supuestamente al promocionar a un diplomático israelí que previamente le habría filtrado información confidencial acerca de una investigación de la policía sobre las actividades poco claras del titular de exteriores israelí, que incluirían entre otros delitos lavado de dinero y sobornos, aunque estos dos últimos cargos fueron finalmente retirados.

Con Lieberman -dirigente del partido ultraconservador Yisrael Beitenu y conocido por su retórica incendiaria y nacionalista- fuero del juego político, no está claro hasta qué punto la coalición entre su formación y el partido Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu se verá perjudicada de cara a las elecciones parlamentarias anticipadas previstas para el 22 de enero. Por ahora la oficina de Netanyahu ha informado que éste actuará como ministro de exteriores israelí en sustitución de Lieberman, que quizás tampoco pueda presentarse como candidato en los comicios, según sugirió la prensa hebrea.

La última encuesta publicada por el rotativo israelí en lengua hebrea Maariv -el segundo más importante del país- concedía a la coalición conservadora entre Lieberman y Netanyahu 37 de los 120 escaños de la Knesset (parlamento israelí), frente a los 42 que tienen actualmente, por lo que una coalición con los partidos religiosos ultraortodoxos le permitirían al actual primer ministro obtener la mayoría suficiente para un tercer mandato.

A finales del pasado mes de noviembre el ministro de defensa israelí Ehud Barak, otro peso pesado en el ejecutivo presidido por Netanyahu, anunció de forma inesperada que presentaba su dimisión y se retiraba de la vida política por razones que calificó de personales, a menos de dos meses de las elecciones legislativas en Israel. Barak, quien fuera primer ministro israelí desde 1999 a 2001, dijo que no se presentaría como candidato a las elecciones de enero por su partido Ha'Atzma'ut (Independencia), una escisión en 2011 del Partido Laborista de Israel que forma parte de la actual coalición gobernante en Israel.