Detenidos los responsables del atentado en la frontera entre Turquía y Siria

El atentado en el paso fronterizo de Cilvegözü, que dejó 14 muertos y 30 heridos el pasado febrero, habría sido obra de elementos vinculados al régimen sirio, según informó el ministro del interior turco Muammer Güler.

 

La policía turca detuvo el lunes a ocho sospechosos del atentado con coche bomba perpetrado el pasado 11 de febrero en el paso fronterizo de Cilvegözü, en la provincia turca de Hatay, que dejó un balance de 14 muertos –tres de ellos de nacionalidad turca- y 30 heridos.

Según informó el lunes a la prensa el ministro turco del interior Muammer Güler las fuerzas de seguridad turcas arrestaron a ocho personas como responsables del ataque, cinco de las cuales fueron enviadas a un tribunal de Hatay.

Dos de los detenidos serían los autores materiales del atentado, mientras que el resto serían responsables de haber ayudado e instigado a las dos personas que perpetraron el ataque, según explicó Güler.

Cuatro de los arrestados por la policía de Hatay serían de nacionalidad siria, mientras que la nacionalidad del quinto no ha sido confirmada. El ministro añadió que los detenidos están vinculados con el régimen del presidente sirio Bashar al-Assad.

El atentado en el paso fronterizo de Cilvegözü se produjo al hacer explosión un minibús con matrícula siria y procedente de ese país que estaba aparcado en la zona de espera para entrar en Turquía. El Consejo Nacional Sirio (CNS) afirmó entonces que el ataque había sido llevado a cabo por elementos del régimen de Assad con el objetivo de matar a varios miembros de una delegación de dirigentes del CNS que tenía previsto atravesar la frontera en ese punto.

El gobierno turco explicó tras el atentado que el vehículo que hizo explosión en el cruce fronterizo de Cilvegözü no había sido inspeccionado en el lado sirio de la frontera debido a que los controles fronterizos en Siria se encuentran inoperativos, dado que la zona está ahora bajo control de las fuerzas que combaten al régimen de Bashar al-Assad.