Condenados a 10 meses de prisión dos alcaldes del DTP por exaltación del terrorismo

Los alcaldes de las ciudades surorientales de Diyarbakır y Batman, ambos pertenecientes al partido nacionalista kurdo DTP, han sido sentenciados a 10 meses de prisión acusados de realizar propaganda de la organización terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

Osman Baydemir, alcalde de Diyarbakır, y Nejdet Atalay, alcalde de Batman, resultaron elegidos el pasado 29 de marzo por las listas del DTP. Ninguno de los dos acudió a la vista de la 4ª Corte Criminal Superior de Diyarbakır para escuchar la sentencia, aunque sí lo hicieron sus abogados.

Baydemir y Atalay fueron acusados de exaltación del terrorismo al calificar como «combatientes de guerrilla» a los miembros del PKK en unos discursos que ambos pronunciaron el 25 de febrero de 2008, tras una operación militar transfronteriza llevada a cabo por las Fuerzas Armadas Turcas (TSK) contra las bases del PKK en el norte de Irak.

Otro tribunal ha encontrado igualmente culpable de exaltación del terrorismo a Ali Şimşek, presidente del DTP en la provincia de Diyarbakır, por un discurso que dió cuando asistió al funeral de un miembro del PKK llamado que resultó muerto durante un enfrentamiento entre el ejército turco y el PKK. Şimşek resultó condenado a un año de prisión, mientras que los otros dos acusados -Mehmet Nesip Gültekin y Türki Gültekin- resultaron absueltos.

Estas nuevas condenas contra miembros del DTP se suman a la detención de varias decenas de personas la semana pasada -entre ellas varios miembros del DTP- en una serie de operaciones llevadas a cabo por la policía turca en todo el país contra personas y grupos vinculados al PKK. Varios responsables del DTP han acusado al gobierno de llevar a cabo estas detenciones en «represalia» por el auge electoral experimentado por el partido durante las recientes elecciones locales de finales de marzo; sin embargo la policía turca asegura que las detenciones producidas ahora son fruto de la culminación de un año de investigaciones contra lo que califica de «ramificaciones urbanas» del PKK. Varios intelectuales turcos y kurdos consideran que las detenciones en el seno del DTP no son más que una nueva consecuencia lógica de los vínculos que aún mantiene el partido nacionalista kurdo con la organización armada.

El DTP se encuentra actualmente inmerso en un proceso de ilegalización ante el Tribunal Constitucional precisamente por sus vínculos con el grupo armado PKK, a quien la mayoría de la comunidad internacional -incluído la UE- consideran una organización terrorista. En Turquía son bien conocidos los vínculos existentes entre el PKK y el DTP, un partido que posee 21 de los 550 escaños del parlamento turco pero que no oculta sus simpatías por el PKK o por su líder, Abdullah Öcalan, y se niega a calificar al PKK como organización terrorista o a condenar sus atentados. Analistas y políticos de distinto signo coinciden sin embargo en que sería un error ilegalizar al DTP como principal partido pro-kurdo y único con representación parlamentaria -una medida que seguramente fomentaría su victimismo y radicalizaría aún más sus bases- y apuestan por orientar al partido cada vez más hacia un distanciamiento de la violencia.

Mientras, varios diputados del DTP han anunciado su intención de realizar una sentada en el parlamento turco en protesta por las últimas detenciones y han asegurado que su objetivo es resolver el conflicto kurdo a través de vías democráticas.