Chávez reconoce que será sometido a una nueva operación de cáncer

Meses después de afirmar que había superado el cáncer, el dirigente venezolano admitió el martes que se le ha detectado un nuevo tumor probablemente maligno.

El presidente venezolano Hugo Chávez reconoció el martes ante la televisión de su país que se el cáncer que padecía y del que fue operado hace meses se ha reproducido, por lo que se verá obligado a someterse a un nuevo tratamiento en Cuba para eliminar el nuevo tumor.

Durante una comparecencia en la televisión estatal de Venezuela el martes por la noche, Chávez dijo que los médicos cubanos que siguen su caso habían detectado el fin de semana una lesión tumoral de unos dos centímetros localizada en la misma zona pélvica donde le fue extirpado el anterior cáncer en junio del año pasado.

Al parecer el tumor fue detectado durante una revisión médica que realizó en la isla caribeña. «Es una lesión pequeña, de casi dos centímetros de diámetros, visible de forma muy clara… Está en la misma zona donde fue extirpado un tumor hace casi un año», declaró, añadiendo que era altamente probable que la nueva lesión fuera maligna, por lo que precisaría radioterapia.

Chávez aprovechó sin embargo para negar los rumores de que el cáncer del que fue operado en 2011 se hubiera reproducido masivamente. «Niego categóricamente los rumores de que tengo metástasis en el hígado o no sé dónde, de que el cáncer se ha extendido por todo mi cuerpo, y de que ya me estoy muriendo», aseguró rotundamente.

La noticia sin embargo ha generado nuevas dudas sobre el estado de salud del controvertido dirigente venezolano, de 57 años de edad, así como acerca de su capacidad de afrontar las próximas elecciones presidenciales del 7 de octubre, en las que deberá hacer frente a una oposición unificada y fuerte.

«No voy a poder continuar con el mismo ritmo», reconoció Chávez, que lleva en el poder desde 1999 y que aspira a extender sus 13 años el poder con otros seis años más de presidencia. Entre julio y septiembre del año pasado el mandatario venezolano, a quien la oposición de su país acusa de prácticas dictatoriales, fue sometido a un intensivo tratamiento de quimioterapia en Cuba y en Venezuela tras lo cual había afirmado que el cáncer que padecía había sido eliminado por completo.