Assad cree que la conferencia de paz no servirá para acabar con la guerra en Siria

La iniciativa auspiciada por Estados Unidos y Rusia se topó el sábado con un nuevo obstáculo después de que la oposición siria y países como Francia hayan mostrado su escepticismo sobre la propuesta.

 

La propuesta de una conferencia de paz auspiciada por Estados Unidos y Rusia para poner fin a los más de dos años de conflicto en Siria recibió el sábado un nuevo golpe antes de su comienzo por boca del presidente sirio Bashar al-Assad, que consideró “irreal” que la iniciativa vaya a servir para frenar la violencia en el país.

En declaraciones recogidas el sábado por el diario argentino Clarín, Assad insistió en calificar como “terroristas” a las fuerzas de la oposición que combaten a su gobierno y aseguró que es ilógico pensar que una conferencia política podrá acabar con el conflicto en Siria, que ha dejado cerca de 100.000 muertos y más de un millón de refugiados.

“Existen una confusión en el mundo entre una solución política y el terrorismo. Piensan que una conferencia política detendrá a los terroristas en el país. Eso es irrealista”, dijo el líder sirio durante una entrevista publicada por el periódico argentino.

Assad volvió a reiterar que de ningún modo renunciará a su cargo y recalcó su discurso de que “no habrá diálogo con los terroristas”, insistiendo también una vez más en que cualquier negociación con la oposición no tiene sentido dado que ésta carece de unidad política para negociar un acuerdo con Damasco.

Las palabras del dictador sirio siembran nuevas dudas sobre la viabilidad de la propuesta respaldada por Washington y Moscú, que buscan poner fin a un conflicto que parece estancado y amenaza con desestabilizar toda la región mientras crecen los temores a que grupos radicales vinculados a Al-Qaeda puedan ganar protagonismo en la lucha contra el régimen sirio.

La iniciativa se ha topado también con el escepticismo de la oposición siria, mientras en los últimos días Estados Unidos y más recientemente Israel han criticado abiertamente a Rusia por seguir vendiendo armamento avanzado al gobierno de Bashar al-Assad, que las autoridades israelíes creen que puede acabar en manos de grupos afines al régimen alauita y hostiles a Israel en el vecino Líbano, como Hezbolá.

Francia también ha mostrado su rotunda oposición a la posibilidad de que Irán, principal aliado de Siria en la región, acuda a la reunión, mientras que Rusia considera que Teherán debería ser parte de la solución al conflicto sirio.